Dana Fuchs, la garganta poderosa

La banda de la cantante estadounidense trae al festival un vigoroso cruce de géneros, con una voz que remite a Janis Joplin

CARLOS BENITO
Actuará este viernes en la Plaza Biotz Alai de Algorta./
Actuará este viernes en la Plaza Biotz Alai de Algorta.

Cuando Dana Fuchs se presentó al casting de Love, Janis, el musical basado en la vida de Janis Joplin, a los productores les bastaron un par de compases de Piece Of My Heart para darse cuenta de que ahí tenían a su protagonista: dentro de esa chica se escondía la garganta que estaban buscando, capaz de pasar de la ferocidad casi selvática al hilo de voz perfectamente afinado. Janis Joplin es una referencia clara cuando se quiere explicar cómo canta Dana Fuchs, una artista indómita que nos visita como parte del XXV Getxo & Blues pero que, lejos de ortodoxias, incorpora a su estilo una buena porción de rock and roll y soul.

En realidad, su obsesión por la música empezó con el rock and roll. Dana es la más pequeña de seis hermanos -su padre, Donald, les hizo la gracia de bautizarlos Don, Donna, Dan, David, Doug y Dana-y en su casa de Wildwood, un pueblo de Florida, salían canciones por todas las puertas, desde los discos de Hank Williams y Ray Charles que escuchaban los padres hasta los temas que ensayaba en el garaje la banda de Don y Donna. Nuestra protagonista suele recordar cómo sus hermanos mayores le encargaban poner por escrito la letra de las canciones que querían versionar, y así, alrededor de los 7 años, fue naciendo en ella la fascinación por grupos como Queen. Fue el precoz pistoletazo de salida de una carrera que la fue llevando hacia terrenos cada vez más tradicionales. A los 12, empezó a cantar en el coro de góspel de una pequeña iglesia baptista, donde ella era una anomalía blanca entre afroamericanos: "Crecí en un área religiosa del sur. Había muchos prejuicios sobre el color de la piel y las iglesias blancas insistían en que cosas alegres como la música y el baile eran malas. Eso me empujó hacia las iglesias negras, donde todo era una celebración del amor y la vida", ha explicado.

Con 16 años, la fichó como vocalista una banda popular en la comarca, cuyos músicos triplicaban su edad. Y, a los 19, decidió emigrar a Nueva York para buscarse la vida en su competitiva escena musical: empezó trabajando en una tienda de sándwiches de Nueva Jersey y viajando en autobús todas las semanas hasta la Gran Manzana, en busca de grupos con los que tocar, pero al cabo de un año logró establecerse en el Lower East Side. Allí se produciría un encuentro decisivo, cuando pasó casualmente por delante de un club y escuchó lo que sonaba dentro: "Yo nunca había visto un concierto de blues. Desde fuera, oí un solo de guitarra, así que entré: no me podía creer lo que estaba viendo y escuchando. Era una especie de jam y me invitaron a cantar. Intenté Stormy Monday y la destrocé malamente". El líder de la banda era Jon Diamond, que habría de convertirse en su media naranja musical, pero aquel primer encuentro no pareció muy prometedor: "Jon me preguntó qué música escuchaba y le dije que Robert Plant, Led Zeppelin, los Rolling Stones y los Beatles. Me dijo que escuchase a los artistas que inspiraron a todos esos".

Dana y Jon acabaron convirtiéndose en una máquina de componer temas nuevos con apariencia de clásicos. La carrera de la vocalista recibió dos importantes empujones con Love, Janis y con Across The Universe, una película inspirada en los Beatles donde ella interpretaba a Sadie, el personaje basado en la canción Sexy Sadie, pero lo suyo siempre ha sido el trabajo duro, sudar el escenario todas las noches junto a sus músicos. Dana Fuchs, que actualmente tiene 37 años, ha editado tres álbumes de estudio y un directo y también ha trabajado como locutora en la MTV, poniendo la voz en off a sus cuñas promocionales. A medida que profundizaba en el blues eterno, ha ido desarrollando un respeto reverencial por esa música heredada: "Dejé de versionar las viejas canciones de blues, porque no me sentía con el derecho de cantar sobre cosas como el prejuicio racial o la opresión", ha explicado en 3 Songs Bonn. Pero, a la vez, ha tenido que combatir sus propios demonios, como las muertes de sus dos hermanos mayores, aquellos que la introdujeron en la música cuando era una cría: a Don se lo llevó el cáncer y Donna, que también aspiraba a ganarse la vida como cantante, se suicidó. A ella le dedica Dana todos sus conciertos.

Vídeo: The Dana Fuchs Band - Hiding From Your Love

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