Andoain regala rock

The Undertones y Eilen Jewell encabezan el festival de la localidad guipuzcoana, casi un milagro en estos tiempos: ¡cómo puede ser gratis algo tan bueno!

CARLOS BENITO

A uno le entran ganas de empezar este texto dando vivas a Andoain, porque, en estos tiempos de recortes sobre recortes, resulta casi increíble que un ayuntamiento haya decidido mantener una apuesta decidida por el rock de calidad. Ahí está una vez más, y con esta ya van seis ediciones, el Andoaingo Rock Jaialdia, esa convocatoria anual que obliga a pellizcarse para confirmar que uno no está soñando: por la localidad guipuzcoana han pasado en otras ocasiones grupos y artistas tan ilustres como (y perdón por el derroche de artículos determinados) The Pretty Things, The Blasters, The Trashmen, The Chesterfield Kings, The Nomads, The New Christs, The Neanderthals, Johnny Powers o Paul Collins. Siempre en la Plaza Navarra y siempre... ¡gratis! Los aficionados al rock no tienen costumbre de que les traten tan bien, ya que suele ser más habitual pagar un pastizal por festivales en los que la mitad de los artistas interesan poco o no interesan nada.

Este año, los programadores se las han arreglado para mantener el tipo tras el nivelón del año pasado. Han recurrido a dos cabezas de cartel que representan dos maneras de entender el rock. Por un lado, están The Undertones, el grupo de Irlanda del Norte que debería haber quedado como uno de los nombres mayores del punk: su álbum de debut de 1979 se podría defender sin demasiado problema como uno de los mejores discos de la historia (o como el mejor, por qué no), con esa sucesión de himnos efervescentes que condensan lo mejor de la vida en dos minutos. Si hablamos de canciones, resulta casi inevitable destacar el himno Teenage Kicks, la canción que gustó tanto al locutor británico John Peel como para acabar convirtiéndose en su epitafio: «Sueños adolescentes, tan difíciles de superar», se lee en su lápida, una frase textual de la canción. Peel, mito de la BBC, escribió en el Guardian: «Quizá una vez cada dos semanas, después de unos días de escuchar nuevos lanzamientos y de preocuparme porque la música está reduciéndose a una sopa angustiosa y sin personalidad, pongo Teenage Kicks para recordarme a mí mismo cómo debería sonar exactamente un gran disco». Los Undertones se disolvieron en 1983 los hermanos ONeill fundarían entonces los fibrosos That Petrol Emotion pero se reunieron en 1999 sin su cantante original, Feargal Sharkey, sujeto de aspecto anómalo y voz vibrante que durante mucho tiempo ha ejercido de cabeza de la SGAE británica.

También estará en Andoain la menuda y vivaracha Eilen Jewell, vocalista nacida en Boise (Idaho) que se ha convertido en uno de los grandes éxitos transversales de la música americana de raíces: sus canciones melancólicas, impregnadas de country, rockabilly, western swing, gospel, folk y blues, han enganchado a personas que habitualmente no escuchan ninguno de esos estilos. Sus discos son todos magníficos, pero en directo se vuelve directamente infalible, con sus parlamentos en esforzado castellano, a menudo hilarantes, y con ese monstruo de guitarrista llamado Jerry Miller, un veterano de la Gretsch que acaba de editar a los cincuenta y muchos su primer álbum en solitario. Eilen, la yanqui que canta al kalimotxo, no ha sacado álbum nuevo desde el Queen Of The Minor Key de 2011, así que cabe esperar un repaso de lo mejor de sus últimos trabajos.

El cartel se completa con otras cuatro bandas, y no son cualquier cosa. Tras las siglas DM3 está uno de los múltiples proyectos de Dom Mariani, cantante y guitarrista australiano que inició su carrera en 1983 con los seminales The Stems y es todo un especialista en power pop tirante y energético. The Buttshakers vienen de Lyon (Francia), están encabezados por la vocalista estadounidense Ciara Thompson e inflamarán la plaza a base de soul y rhythm & blues. The See See tienen su cuartel general de Londres, aunque son un comando internacional que incluye a dos ingleses, un neozelandés, un estadounidense y un sueco, y practican pop psicodélico con influencia clara de bandas como los Byrds. Finalmente, la representación giputxi estará a cargo de Mushroom Caffeine, dúo de Hondarribia que se basta y se sobra para facturar un rock garajero al que no le faltan ni fuerza ni matices.

Vídeo de Thrill Me, de The Undertones