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Los Chichos, a la conquista de Euskadi

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Los Chichos, a la conquista de Euskadi

El trío gitano derrochará «canalleo, rumba y jaleo» en tres citas vascas. Ni más ni menos, ni más ni menos...

28.09.12 - 19:57 -
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Para los españoles que fueron adolescentes y jóvenes en algún momento de los 70, existen pocos sonidos más evocadores que una canción de Los Chichos. Himnos callejeros como ‘Ni más ni menos’, ‘Quiero ser libre’ o ‘Son ilusiones’ remiten directamente a aquellas ciudades salpicadas de descampados, que servían como escenario para interminables juegos infantiles (ay, aquella niñez asilvestrada de cuando aún estábamos en vías de desarrollo) y también como parcela para que se instalasen los autos de choque y diesen rienda suelta al estrépito de su megafonía. Era la época de Los Chichos, Los Chunguitos, Las Grecas o Rumba Tres, una escena singular que hoy solemos recordar con curiosidad casi antropológica, como nuevos ricos que dejaron atrás la barriada y el ‘Seat 124’. Y, a menudo, ni siquiera nos damos cuenta de lo buenas que eran muchas de aquellas canciones.
Los Chichos siguen en activo, supervivientes de la música y los hábitos de riesgo. A punto de cumplir cuarenta años de carrera, visitan Euskadi en tres fechas de una gira que promete «canalleo, rumba y jaleo», como el título de su recopilatorio, y que incluso se anuncia como ‘el retorno de la kinkixploitation’, en una adaptación quinqui de la ‘blaxploitation’ cinematográfica de los negros estadounidenses de los 70. La música de Los Chichos y sus compañeros de fatigas tenía más de un punto de contacto con las bandas sonoras de aquellas películas, con una base rítmica potentísima (aquí, reforzada por el soniquete de las palmas), arreglos orquestales y una tremenda afición a los golpes de efecto de la sección de vientos. Los Chichos vendieron veinte millones de discos, y estremece pensar a cuánto se elevaría esa cifra si le sumásemos las casetes de gasolinera que recopilaban sus éxitos. ¿Cuántas vueltas al planeta darían, puestas en fila, las casetes de Los Chichos y Los Chunguitos?
Cuentan sus biografías que, en el origen de Los Chichos, hubo un golpe de suerte, o quizá fue un acierto de ‘casting’ por puro instinto. Los hermanos Emilio y Julio González Gabarre, que empezaron su carrera entreteniendo a los señoritos salmantinos, tenían su primer concierto profesional en una sala de fiestas de Vigo, y su representante les comentó que el escenario les iba a quedar muy grande para los dos solos. Así que echaron mano de Jero, Juan Antonio Jiménez, un gitanillo vallisoletano al que conocían del Pozo del Tío Raimundo: le ofrecieron dos mil pesetas (otras fuentes elevan la cifra a mil duros) para que les acompañase a los bongos, pero durante el viaje en tren Jero les desveló que también componía canciones. Y, así sin más, empezó a cantarles una: «Libre, libre quiero ser; quiero ser, quiero ser libre...». Jero fue el del medio de Los Chichos, tal como le inmortalizaría años después la canción de Estopa, y también el autor de los mayores éxitos del trío. Se trataba, además, de un personaje entrañable que invirtió sus primeras ganancias por ‘Ni más ni menos’ en regalar electrodomésticos y televisores a sus vecinos.
Jero (o Jeros, que de las dos maneras se le conoce) abandonó el grupo en 1990 y se quitaría la vida en 1995. Desde su marcha, es el hijo de Emilio, Emilio Junior. quien ocupa el lugar central en este trío partidario de la lírica más realista: «Siempre hemos contado lo que pasaba en la calle, ni más ni menos. Sin exagerar: matrimonios que se destruyen, un chaval que se mete en la droga, otro en la delincuencia... También hay letras que no tienen que ver con las drogas ni el desamor, con temas como la avaricia. Nada de fantasía», resumía hace un tiempo Emilio padre. Y recordaba cómo en el 73 les censuraron la letra de ‘La cachimba’, que decía «cojo la cachimba y me pongo ciego, ciego de fumar hachís», sin más rodeos. En los conciertos vascos les teloneará José El Chatarra, uno de los numerosos herederos de aquella rumba-rock de los 70. Y los que se queden con ganas tienen una cita con Los Chunguitos el 26 de octubre en la Rockstar de Bilbao.
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