Cinco razones que explican una Semana Santa sin muertos en las carreteras vascas

Más tráfico, menos accidentes… y ninguna víctima mortal en Euskadi por segundo año consecutivo. Luis Murguía, asesor de seguridad vial del Real Automóvil Club Vasco-Navarro, apunta algunos motivos de esa buena racha

JAN ECHEVARRÍABILBAO

Por segundo año consecutivo, las carreteras vascas no registraron ningún fallecido durante las vacaciones de Semana Santa. A pesar del considerable aumento de vehículos registrado en las vías de Euskadi, el número de accidentes se redujo un 35% respecto al pasado año al pasar de 107 a 70; de ellos, 21 se saldaron con heridos. Son los mejores datos que se registran desde 2009 durante este periodo vacacional. En el conjunto de España, por contra, el número de víctimas mortales se elevó a 35, nueve más que el ejercicio precedente. ¿A qué obedece al magnífico comportamiento de los conductores en las carreteras vascas? Luis Murguía, asesor de movilidad y seguridad vial del Real Automóvil Club Vasco-Navarro, explica a elcorreo.com algunas de las claves que lo han hecho posible.

1. Mayor concienciación. Cada vez corremos menos. Por diversos motivos. Circulando a una velocidad adecuada se reduce el consumo de combustible, un factor a tener en cuenta en plena crisis. Además, los automovilistas han comprobado que cumplir las normas de tráfico tampoco les hace llegar mucho más tarde a su destino. Y "hay una mayor responsabilidad al volante", subraya Luis Murguía. "Hoy en día el que corre nos parece un apestado", señala. Las campañas para que no beba alcohol quien se pone al volante y el creciente rechazo social ante quien sufre un accidente bajo los efectos de esta droga también han hecho mella, poco a poco, en los conductores. Los resultados saltan a la vista. A esta mayor concienciación social hay que añadir el hecho de que la sociedad percibe los siniestros de manera diferente. "Hace 20 años un accidente de tráfico era el peaje que teníamos que pagar por la modernidad; ahora, que alguien provoque uno empieza a ser socialmente inadmisible", añade el experto del Real Automóvil Club.

2. Vehículos más seguros. Los coches modernos pueden presumir de proteger mejor a sus ocupantes que los que circulaban hace diez o veinte años. "La mayoría cuenta con una buena seguridad activa, es decir, con aquellos elementos que ayudan a evitar los accidentes (frenos, ABS, ESP...), pero también disponen de una adecuada seguridad pasiva, que es la que protege a los ocupantes una vez que se ha producido el siniestro (airbags, cinturones...)", detalla Murguía. "Gracias a todo ello, la gravedad de las lesiones se ha reducido mucho".

3. Mano dura con las infracciones. En época de crisis toca apretarse el cinturón. Y los bolsillos tienen menos margen para un imprevisto en forma de multa de tráfico. La instalación de una mayor cantidad de controles en las carreteras, así como de más radares móviles midiendo la velocidad de los vehículos, ha hecho que los conductores se lo piensen dos veces antes de pisar el acelerador, admite Murguía. Por si fuera poco, las fuerzas de seguridad han reforzado el control con la captación de imágenes desde helicópteros. Es decir, es más difícil que una infracción quede impune. Además, la cuantía de las sanciones ha crecido de forma espectacular en los últimos años y la nueva regulación de tráfico prevé penas de cárcel para los casos más graves. El carnet por puntos ha sido otro factor de disuasión. "Nadie quiere que le quiten los puntos del carné y tampoco que le lleguen grandes multas por exceso de velocidad o por hablar por el móvil".

4. Repercusión de algunos accidentes mediáticos. Va unido a lo anterior. Los accidentes con víctimas mortales protagonizados por personajes famosos, que han dado con sus huesos en la cárcel o han estado a punto -Juan Manuel Fernández Montoya 'Farruquito' y José Ortega Cano, entre otros-, han servido de escarmiento en cabeza ajena. Estos incidentes han contribuido a reforzar la concienciación de los conductores. "La gente que conduce sin carné sabe a lo que se atiene y el conductor que haya bebido también", sentencia Murguía.

5. Suerte. A pesar de todos los factores apuntados anteriormente, nadie duda de que la suerte es clave a la hora de evaluar el número de accidentes. "Pueden tomarse todas las precauciones del mundo, pero nadie puede garantizar que el conductor de un autobús no va a quedarse dormido dejando 30 vidas en la carretera o que un motorista no se va a despistar antes de que el coche que le precede frene en seco", señala el asesor del Real Automóvil Club. Evidentemente, la meteorología también influye.