Suspendida hasta mañana la búsqueda de los seis desaparecidos en el pesquero hundido en Asturias

Un arrastrero con nueve tripulantes se ha hundido hoy junto a Cabo Peñas. Hay un superviviente y dos fallecidos, un gallego y un portugués

JOSÉ L. GONZÁLEZ CRISTINA TUERO
El barco, en una foto tomada mientras estaba amarrado en puerto / Gonzalo Sans/
El barco, en una foto tomada mientras estaba amarrado en puerto / Gonzalo Sans

Dos muertos y seis desaparecidos, entre ellos un joven asturiano que llevaba dos semanas de prácticas. Ese es el balance provisional del naufragio del 'Santa Ana', un arrastrero de bandera portuguesa que ha encallado esta mañana en la costa asturiana, en las inmediaciones de Isla Erbosa, frente al Cabo Peñas. La tripulación de la embarcación, que salió a las cuatro y media de la mañana del puerto de Avilés, estaba compuesta por cinco españoles -cuatro gallegos de la localidad de Muros y un asturiano-, dos portugueses y dos indonesios. Sólo uno ha sido encontrado con vida: Manuel Simal Sande, de unos 50 años y patrón del barco, en cuyo interior podrían estar los seis desaparecidos, según temen los equipos de rescate, que han suspendido hasta mañana las tareas de búsqueda.

El superviviente se encuentra ingresado en el hospital San Agustín (Avilés) y su pronóstico aún no ha trascendido. Él tuvo la suerte de recibir la asistencia de Gustavo y Vicente González, dos hermanos que faenaban en una pequeña embarcación a dos millas del punto en el que se produjo el suceso. Fueron ellos quienes, tras recibir una alerta a las cinco y cuarto de la mañana de que el 'Santa Ana' podría haberse hundido, se presentaron primero en la zona. Cuando llegaron se encontraron una situación que el propio Vicente González definía como "muy dura". Con el barco casi totalmente hundido de popa, cerca de las rocas había tres balsas salvavidas, pero solo una persona a bordo. "Tenía mucho frío, un golpe en la cabeza, cortes en las manos y los pies y dolores de espalda. Estaba muy mal y nos pidió que le lleváramos a tierra. No se tenía en pie. Esto fue muy gordo", señaló el marinero que rescató al tripulante del arrastrero.

Los servicios de Salvamento Marítimo no tardaron en llegar. Con la ayuda de los dos pescadores lograron recuperar los cadáveres de dos tripulantes de una embarcación -Manuel Indalecio Mayo Brea, natural de Muros (A Coruña) y el portugués Francisco Gomes Fragateiro- que ha chocado contra rocas hundidas en una zona con muy poca profundidad. El resto de la mañana, junto a la Guardia Civil, los servicios del 112-Asturias y numerosos marineros que se han desplazado con sus barcos a la zona del siniestro, la han dedicado los dos hermanos a intentar, sin éxito, localizar al resto de la tripulación.

El único superviviente hasta el momento ha relatado que la tripulación estaba durmiendo cuando se produjo el embarrancamiento, motivo por el que se cree que los desaparecidos están en el interior del barco, según ha apuntado Gabino de Lorenzo, delegado del Gobierno en Asturias, quien ha confiado en que la búsqueda se torne más fácil a partir de las 17.00 horas, con la llegada de la bajamar. La Unidad de Buceo de la Guardia Civil bajará entonces hasta las profundidades en las que se encuentra el pesquero hundido frente a las costas del cabo Peñas en Asturias. De Lorenzo ha explicado que el hundimiento se ha producido en un lugar "muy complicado para el rescate" debido a la gran cantidad de rocas y al embate de las olas, a pesar de que el mar se encuentra hoy en calma. Además, el barco está con los aparejos en el agua lo que obstaculiza la tarea de rescate debido al riesgo de que alguien quede enredado.

La situación de la nave es de casi total hundimiento. La popa está tocando con el fondo rocoso mientras que la proa apenas asoma por encima del nivel del mar. Hasta la zona se han desplazado numerosas embarcaciones pesqueras para tratar de ayudar en la localización de los marineros desaparecidos.

Los pescadores y armadores del puerto de Muros (A Coruña), de donde proceden cuatro de los tripulantes del pesquero 'Santa Ana' han expresado hoy su consternación por el suceso. "Estamos consternados, José Balayo es amigo mío y aún no lo llamé", ha asegurado el patrón de la cofradía de pescadores de Muros, Daniel Formoso, que aboga por "dejar pasar un poco el tiempo". El desaparecido asturiano es Marcos D. T., un joven de Oviedo de 28 años que estudia el segundo curso del módulo de grado medio de Pesca y Transporte Marítimo en la Escuela de Formacion Profesional Náutico Pesquera de Gijón. Hace apenas unos días había comenzado las prácticas en el 'Santa Ana'. Hace apenas quince días había comenzado a trabajar en el 'Santa Ana'. Y es que, para obtener su título, dentro de las 2.000 horas lectivas del curso, 710 debe realizarlas en el centro de trabajo.

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