El violador y la joven beata

La anulación de la 'doctrina Parot' pondrá en la calle a Pedro Luis Gallego, asesino de Marta Obregón, que va camino de los altares

PEDRO ONTOSO
La burgalesa Marta Obregón iba a cumplir 23 años cuando Pedro Luis Gallego la asesinó./ Efe/
La burgalesa Marta Obregón iba a cumplir 23 años cuando Pedro Luis Gallego la asesinó./ Efe

Al margen de los presos de ETA, la puesta en libertad de violadores y asesinos será inmediata con la derogación de la 'doctrina Parot', tumbada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Es el caso, por ejemplo, de Pedro Luis Gallego, conocido como 'el violador del ascensor', que acumula una condena de 273 años, 2 meses y 16 días por distintos crímenes, entre ellos el de la joven burgalesa Marta Obregón. Ahora, los caminos de Gallego y Obregón, del verdugo y la víctima, vuelven a cruzarse. El abogado del violador ya ha presentado la documentación para que salga a la calle, mientras en Roma se ha activado el proceso para beatificar a la joven, vinculada al movimiento Camino Neocatecumenal y educada en el seno de una familia muy religiosa.

Fue la noche del 21 de enero de 1992. Marta Obregón regresaba a su casa después de haber estado unas horas en el club Arlanza, un centro del Opus Dei de la capital burgalesa. La joven periodista había estudiado en la Universidad Complutense de Madrid y se había alojado en el colegio mayor de la congregación de las agustinas misioneras. En su etapa universitaria entró en contacto con el Camino Neocatecumenal, más conocido como los 'kikos', el movimiento liderado por Kiko Argüello. Su compromiso religioso le llevó, también, hasta Taizé, la comunidad de la Borgoña francesa donde muchos jóvenes pasan veranos atraídos por el legado espiritual del hermano Roger.

Marta era una joven feliz y muy guapa. Estaba a punto de cumplir 23 años. Su depredador también se había fijado en ella y aquel fatídico día la estaba esperando en el descansillo de su casa. Su cuerpo apareció cinco días después, cosido a puñaladas, en un descampado de las afueras de Villagonzalo Pedernales, muy cerca de Burgos. Gallego se había cobrado su presa la misma noche del 21 de enero, el día de Santa Inés, la primera mártir oficial de la pureza. Con tan solo 12 años, Inés murió decapitada en el siglo III por negarse a mantener relaciones sexuales con un pretor romano durante la persecución del emperador Diocleciano. En su memoria, cada 21 de enero se bendicen en la plaza de san Pedro los corderos Agnus/Inés con cuya lana se tejerán los palios de los arzobispos.

Al oponerse al agresor, Marta Obregón recibió 14 puñaladas, las mismas que María Goretti, la joven italiana que murió en 1902 después de enfrentarse al joven que intentó violarla. Su asesino, Alesandro Serenelli, fue condenado a 30 años de trabajos forzados. Luego se arrepintió de manera pública. Al salir de la cárcel y tras pedir perdón a la madre de su víctima, ingresó como jardinero en un convento capuchino. Asistió a la beatificación de María en 1947 incluso fue testigo en la causa y a su canonización, tres años más tarde. Esto sucedió hace 63 años y el proceso se alargó más de 40.

El Vaticano aceptó en 2007 iniciar el proceso de beatificación de Marta Obregón, que cuenta ya con el título de 'Sierva de Dios'. Luego tendrá que ser declarada 'venerable', antes de ser beata y subir a los altares como santa. Sus impulsores destacan su «servicio a la causa de Dios en vida, entregada a Jesucristo al defender la virtud de la castidad». Tanto el Camino Neocatecumenal como el Opus Dei desarrollan una gran actividad para mantener engrasado el proceso, con el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín también del Opus y benefactor de los 'kikos' a la cabeza. El prelado presentó en Roma la iniciativa ante la Congregación para la Causa de los Santos que, el 28 abril de 2007, emitió el 'nihil obstat' (nada que objetar), declarando que no existe ningún obstáculo por parte de la Santa Sede para el inicio de la causa de beatificación de Marta, que se abrió en junio de 2011.

«No se ha arrepentido»

El veredicto del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha devuelto a la actualidad el suceso y el proceso de beatificación de Marta. El abogado de Pedro Luis Gallego ha presentado ya en la Audiencia de Burgos un escrito en el que fundamenta la petición para excarcelar al delincuente en serie, que lleva casi 21 años en prisión, ahora en la cárcel de Teixeiro (A Coruña). En 2008 se le aplicó la 'doctrina Parot', lo que había alargado su condena hasta 2022.

El jueves 31 de octubre, el periódico del Vaticano 'L'Osservatore Romano' se hacía eco de la excarcelación de la etarra Inés del Río y del contenido de la sentencia contra la 'doctrina Parot', que va a poner a prueba a la sociedad española y a decenas de familias afectadas. La madre de Marta, miembro del Opus Dei, aseguró en su día que había perdonado al asesino de su hija. Pero no estaba de acuerdo con que saliera de la cárcel porque «no se había arrepentido de sus maldades».