Dónde están y cómo son

Tener un hijo en soledad era antes una opción solo para mujeres con un buen trabajo y cierto nivel social pero ya no es así

C. C.

Los datos provinciales sobre madres solteras, en su conjunto, no parecen definir un modelo geográfico, con la excepción del archipiélago canario, la única comunidad autónoma donde son más los niños nacidos fuera del matrimonio que dentro de él. Al margen de las dos provincias que forman la autonomía, no hay ninguna otra donde suceda lo mismo. Destacan sobre las demás, pero sin llegar a ese punto, Gerona, Barcelona y Tarragona. Sin embargo, no hay un patrón 'catalán' porque Lérida queda muy lejos en la clasificación. Yhay provincias del interior, en zonas tenidas por muy conservadoras, donde las tasas son altas: Segovia es un ejemplo.

Si se desciende al caso concreto de las madres sin pareja, los datos reservan bastantes sorpresas porque el número de provincias donde son más que las solteras con pareja es elevado: sucede en las tres del País Vasco, todo el ámbito de Extremadura, en Albacete, Salamanca, Córdoba, La Coruña, Huelva, Toledo y unas cuantas más, entre ellas Madrid y Valencia.

Los datos sobre cómo son las madres solteras proceden de encuestas. Un estudio de Teresa Castro, investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), apunta que las menores de 24 años y mayores de 35 tienen una tasa de actividad laboral mayor que las casadas. Las que crecieron en el seno de una familia en la que faltaba uno de los progenitores por orfandad, divorcio u otra razón son más proclives a la maternidad fuera del matrimonio, seguramente porque están acostumbradas desde la niñez a la ausencia de una de las figuras familiares clásicas.

Y un dato revelador que aporta Irene Jiménez:«Se va vislumbrando cómo no son sólo las madres de nivel educativo alto y buenos empleos las que eligen la maternidad en solitario». Muchas mujeres de otras clases sociales e ingresos inferiores han decidido seguir el mismo camino. Como explica Elzo, si hace medio siglo, con la píldora, la mujer pudo «por vez primera en la Historia decidir cuándo y con quién quedarse embarazada», ahora, con la reproducción asistida puede optar por «tener hijos y criarlos ellas solas sin compartir su vida con un varón o con otra mujer». Un hecho socialmente revolucionario.