El escándalo de los contratos 'cero horas' en Reino Unido

Crece la presión sobre una fórmula laboral que se extiende desde el palacio de Buckingham hasta McDonald's

LOURDES GÓMEZLONDRES
Turistas frente al Buckingham Palace. / AFP/
Turistas frente al Buckingham Palace. / AFP

De empresa modelo al banquillo de los acusados. Sports Direct, un gigante británico en el sector de las tiendas deportivas, se alzó en líder del buen patrón al anunciar, semanas atrás, que repartirá entre sus empleados una bonificación extraordinaria de 100.000 libras (unos 120.000 euros). Pero el espléndido regalo tiene truco. Solo recibirá la paga extra la plantilla permanente: el 10% de los 23.000 trabajadores del imperio fundado por el millonario Mike Ashley. El grifo no se abrirá para los restantes 20.000 que están contratados bajo la modalidad de 'cero horas'. Sports Direct se enfrenta ahora a un pleito legal secundado por una campaña de presión que gana simpatizantes día tras día.

El contrato 'cero horas' no garantiza trabajo, ni ingresos, ni derechos laborales. El empresario decide el número de horas a la semana, los horarios y las jornadas específicas que ofrecerá al contratado. Unas empresas organizan las rotaciones de su personal temporal a un mes vista o semana tras semana; otras, toman la decisión el día anterior. El empleado ha de estar atento a la llamada y dispuesto a ocupar su puesto con la más absoluta diligencia. Rechazar una propuesta puede interpretarse con una indisciplina que se castiga con cero horas de trabajo el mes siguiente.

En muchos casos, las empresas exigen dedicación exclusiva sin garantizar trabajo a cambio. Están exentas además de ofrecer baja maternal o por enfermedad, un plan de pensiones y vacaciones pagadas. La paga tiende a cubrir el salarial mínimo: 7,49 libras por hora (cerca de 9 euros) por adulto y 6,19 libras -poco más de 7 euros- para los menores de 18 años. Estudiantes, madres con niños pequeños y los que atienden a familiares mayores, enfermos o discapacitados predominan entre quienes firman contratos 'cero horas'.

La flexibilidad es el principal atractivo, tanto para patronos como trabajadores. Pero según un informe del instituto Resolution Foundation, la "libertad y elección es más aparente que real" para los contratados, que viven en un estado continuo de "incertidumbre y ansiedad". El pleito contra Sports Direct se apuntala precisamente en los "ataques de pánico" que Zahera Gabriel-Abraham sufría por la inseguridad laboral y financiera de su contrato por 'cero horas'.

Una de cada cuatro

Sports Direct no es un caso aislado en Reino Unido. El 90% de la plantilla de McDonald's -un total de 82.800 personas- trabaja en las mismas condiciones. La práctica es común en hostelería y catering, incluido el personal de las cafeterías del grupo de museos Tate, y se extiende a cadenas de cine como Cineworld y Curzon. Hasta el palacio de Buckingham ha contratado por horas cero a 450 trabajadores este verano.

Según la Oficina Nacional de Estadística (ONS), una de cada cuatro grandes empresas operaban con este tipo de contratos en 2011, el doble que en 2004. El número de contratados se ha disparado de 134.000 en 2006 a 208.000 en 2012, equivalente al 0,5% y 0,7% respectivamente del total de la población laboral. A raíz del escándalo, la ONS ha revisado sus datos absolutos del año pasado por encima de los 250.000 contratos 'cero horas', aunque la Resolution Foundation advierte que el número real es mucho mayor.

El Gobierno está revisando la situación y ha prometido endurecer la legislación para frenar los abusos. "Es importante que la población laboral se mantenga flexible y es igualmente importante que sea tratada con justicia", señaló el ministro de Negocios, el liberal Vincent Cable. Los sindicatos piden la abolición de los contratos 'cero horas', pero este objetivo no entra en el horizonte del Ejecutivo de David Cameron.

El Gobierno Cameron revisa la situación para evitar abusos, pero no abolirá la modalidad