El Consejo Escolar vasco propone sacar la Religión del horario lectivo

Kristau Eskola, la patronal de los centros religiosos vascos, apoya el dictamenten del máximo órgano de consulta del la enseñanza vasca

MARTA FERNÁNDEZ VALLEJO

El Consejo Escolar de Euskadi reclama que las escuelas e institutos públicos tengan autonomía para sacar la asignatura de Religión del horario lectivo. Es una de las propuestas que hace el máximo órgano de consulta de la enseñanza en la comunidad en el informe sobre la Educación en el País Vasco entre los años 2010 y 2011, que ha presentado esta mañana en Bilbao. El dictamen cuenta con el visto bueno de Kristau Eskola, la patronal de los centros de enseñanza de religión del País Vasco.

En su infirme, el Consejo advierte de que la demanda de religión ha ido disminuyendo y que en los centros públicos la mayoría del alumnado tiene que cursar una alternativa a la religión que no está ligada al desarrollo del currículo oficial.

A su juicio, el tiempo escolar 'es escaso' si se tiene en cuenta los procesos continuos de mejora que acometen los centros educativos por lo que propone al Departamento vasco de Educación que dé autorización a los Consejos escolares de los centros para que 'puedan programar la materia de religión fuera del horario obligatorio del alumnado, con más de una opción horaria, al mediodía o a la tarde' pese a que ello iría en contra de la ley vigente.

Los responsables del consejo han resaltado el nivel de "consenso", "equidad" y "calidad" de la enseñanza en la comunidad y destacaron que Euskadi invierte más por alumno que la media española y europea. Admitieron, por ello, que "hay margen de mejora en los resultados" ya que se debería aspirar "a la excelencia". La investigación realizada ha detectado también un "repunte de la pobreza infantil", que se refleja en un aumento del alumnado becario. En la actualidad un 30% de los estudiantes de las etapas previas a la Universidad disfruta de una beca.

El máximo órgano de consulta de la enseñanza en el País Vasco, en el que están representados todos sus estamentos -desde profesores, alumnos, sindicatos, centros o padres-, reclama un reparto más equilibrado de los escolares con necesidades especiales entre las dos redes, pública y concertada; mayor autonomía para los colegios; y reforzar la formación del profesorado. Resaltan que hay que continuar con las evaluaciones a los centros porque han supuesto una mejora en los resultados de los alumnos, de cuatro puntos en Primaria y tres en Secundaria.