La noche más blanca de Bilbao

Decenas de espectáculos celebran a esta hora el aniversario de la villa de la mano de la Fundación Bilbao 700 y el Ayuntamiento

LUIS GÓMEZ , EVA MOLANOBILBAO
El Arriaga lució nueva piel para la noche blanca./ Luis Ángel Gómez/
El Arriaga lució nueva piel para la noche blanca./ Luis Ángel Gómez

La noche más blanca ha llegado a Bilbao. La villa disfruta esta noche de un cumpleaños muy especial y con celebraciones por todos los puntos. Son 25 espectáculos cuyo objetivo es hacer las delicias de los ciudadanos que se han dado a la fiesta para convertir en inolvidable este 713 aniversario. La Noche Blanca está organizada por la Fundación Bilbao 700 en colaboración con el Ayuntamiento y mantiene el formato que revolucionó en 2009 la organización de los actos que conmemoran la apertura de la historia «oficial» de la villa.

Durante esta noche, los museos van a mantener sus puertas abiertas hasta las dos de la mañana. Y en otros espacios y edificios se puede disfrutar de iluminaciones especiales, música, teatro, danza y poesía. Entre ellos está el más emblemático de todos, el Ayuntamiento, donde la compañía francesa de artistas Groupe Laps ha instalado luces halógenas que se moverán al ritmo de la música para dar vida a la obra 'Keyframes'.

Por su parte, el Teatro Arriaga acoge la proyección de un vídeo mapping: una técnica tridimensional que permite dar una iluminación y relieve más detallado a la superficie de la fachada. En el Palacio foral se puede disfrutar del trabajo de Patrice Warrener, el artista que en el anterior cumpleaños decoró el Consistorio con la técnica Cromolite. También ha vestido de color el Edificio Terminus, el antiguo inmueble de la BBK de la Plaza Circular.

La Alhóndiga, nuevo faro cultural de la villa, se ha disfrado de astro rey y ofrece un paseo por su historia mediante la proyección en loop de un vídeo mapping. En la zona del Museo de Bellas Artes un juego de luz ha convertido los árboles en los rostros de Francisco Durrio y Paul Gauguin, que charlan de la vida, el amor y el arte. Mientras, la biblioteca de la Universidad de Deusto y las torres Isozaki se han convertido en un salón de danza vienés.

Música y poesía

También hay actuaciones de todo tipo repartidas por el callejero bilbaíno. Brincadeira, La Bandarra Street Orkestra, Brodas bothers, Robots de luz animan la zona del Casco Viejo y Gran Vía, entre la Plaza Circular y el Palacio foral. En el Museo Marítimo se representan fragmentos del musical 'Peter Pan' de mano de ochenta alumnos de Bergarako Musika Eskola.

Y, por quinto año consecutivo, la Fundación Bilbao 700 ha encargado a TxalapArt llenar de contenido el espacio de la Universidad de Deusto, laboratorio de folklore donde se funden música, danza y bertsos. Para ello han reunido a un elenco de artistas, entre los que destaca Kalakan, que regresa a la villa tras su gira internacional con Madonna. Asimismo, la catedral acoge los conciertos a cargo de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, el Coro Euskeria y el Coro del Conservatorio de la Sociedad Coral de Bilbao y la Coral San Antonio de Iralabarri.

La poesía también tiene su lugar en esta fiesta: el Museo Vasco se ha transformado en escenario del recital de William Shakespeare a cargo del actor extremeño Manuel de Blas, Premio Nacional de Teatro. En el museo Guggenheim, mientras, los franceses Michel Hermon, Phillipe Bot y Annick Hémon ponen su voz a melodías de Edith Piaf, Jacques Brel o Kurt Breil, dentro del ciclo 'Chansons de Guerre'.