Toca la guitarra mientras le operan el cerebro

Un músico norteamericano se somete a una delicada intervención mientras está despierto para implantarle un estimulador electrónico que le aliviara los temblores que le producía el Parkinson

MARIBEL MARTÍNEZBILBAO
Carter pudo tocar la guitarra con normalidad en el quirófano. / UCLA | Atlas/
Carter pudo tocar la guitarra con normalidad en el quirófano. / UCLA | Atlas

Hace más seis años que Brad Carter apenas puede tocar la guitarra. Primero fueron unos leves temblores en las manos, pero poco a poco su intensidad fue aumentando hasta que tuvo que abandonar su gran pasión. El diagnóstico fue tajante: a pesar de su juventud, este músico y actor de 39 años sufría Parkinson, una enfermedad cuyo principal síntoma son los temblores involuntarios de las extremidades, lo que le impedía llevar una vida normal.

Pero Carter no estaba dispuesto a rendirse. "La música es muy importante para mí. Quería volver a grabar, volver a tocar en directo. Lo he hecho durante mucho tiempo, y quiero volver a hacerlo". Por eso no dudó en someterse a una operación delicada en la que los médicos le abrirían el cerebro y le implantarían un estimulador en la parte que regula los temblores, mientras él permanece despierto.

"El motivo por el que mantenemos a los pacientes despiertos es para ponerlos a prueba", explica el doctor Nader Pouration, neurocirujano de la Universidad de Los Ángeles (UCLA). Durante la intervención, los médicos utilizan una especie de marcapasos que emite impulsos eléctricos en el cerebro para ayudar a detener los temblores. Es necesario ver cómo los pacientes responden a esos estímulos en el momento, para evitar efectos secundarios. "Es la mejor manera de asegurarnos de que estamos realizando bien la operación", apunta Pouration. "Nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes".

Lo habitual es que, en el quirófano, el paciente responda a algunas preguntas y realice sencillos movimientos con los brazos. Pero, en el caso de Carter, su reto era poder volver a tocar la guitarra. Así que solicitó poder entrar con una para comprobar si sus dedos volvían a deslizarse por su mástil con la misma soltura de antaño. Y la respuesta fue afirmativa.

En directo, por Twitter

La intervención duró seis horas. Primero le durmieron para realizar la incisión y dejar expuesto el cerebro. A continuación le despertaron y le colocaron los electrodos con cuidada precisión para ver cuál era su reacción. Los facultativos vieron cómo, al estimular ciertas zonas, los temblores de la mano remitían y Carter era capaz de tocar la guitarra con normalidad.

En UCLA llevan tiempo practicando esta operación que puede llegar a espantar a quienes tienen que someterse a ella. Por eso, el doctor Pouration y su equipo le propusieron a Carter no solo filmar la intervención, sino también tuitearla en directo y así ayudar a que pacientes con este trastorno neurológico pierdan el miedo a una intervención que puede aliviar los síntomas de una dolencia que puede impedir llevar una vida normal.