El Papa Benedicto XVI renuncia

Abandonará el pontificado el 28 de febrero "por el bien de la Iglesia y el peso del cargo", según sus propias palabras

IÑIGO DOMÍNGUEZROMA

En una decisión sin precedentes en los últimos 600 años, Benedicto XVI anunciaba este lunes que renuncia al Pontificado por su "edad avanzada" y porque "después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia" ha llegado a la conclusión de que ya no tiene "fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio". El Papa, que cumplirá 86 años dentro de dos meses, daba la noticia durante un consistorio celebrado en el Vaticano para fijar las fechas en las que serán proclamados nuevos santos. No dio más detalles concretos sobre las razones que le han llevado a tomar la decisión, sin embargo, su hermano, Georg Ratzinger, de 89 años y también religioso, se explayó más y desveló que "la edad le oprime" y que el propio médico ha sido quien ha aconsejado al Papa que no haga, por ejemplo, mas viajes transatlánticos. También confesó que su hermano tiene cada vez más dificultades para andar, lo que complica su vida pública, y subrayó que "quiere más tranquilidad a esta edad". Georg Ratzinger calificó de "proceso natural" la dimisión, que él ya conocía de antemano.

A los cardenales presentes, el Papa les explicó en latín que les había convocado "no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia". Agregó que es muy consciente de que su ministerio "debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también, y en no menor grado, sufriendo y rezando". Asimismo, manifestó que para su labor "es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu".

Y entonces destacó que en los últimos meses sus fuerzas se han visto mermadas "de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado". Por ello, manifestó que, "muy consciente de la seriedad de este acto y con plena libertad", renunciaba al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro. Así, indicó a los cardenales la necesidad de celebrar el 28 de febrero un cónclave para elegir a su sucesor. Benedicto XVI, que comenzó su pontificado el 19 de abril de 2005, estará al frente de la Iglesia Católica hasta las ocho de la tarde del próximo 28 de febrero, según ha fijado en su carta de renuncia. Se trasladará a la residencia de Castel Gandolfo cuando comience la Sede Vacante -es decir el tiempo que transcurre desde que un papa fallece, o renuncia, como ha hecho él, hasta que se elige al sucesor- y una vez que haya nuevo pontífice se retirará a un monasterio de clausura dentro del Vaticano.

"Ni triste ni deprimido"

Su anuncio "nos ha pillado a todos por sorpresa", aseguró el portavoz vaticano, Federico Lombardi. El jesuita recalcó que el Papa ha tomado la decisión en plenas facultades mentales y recordó que la renuncia de un Pontífice está prevista en el Código de Derecho Canónico, que establece que para que sea válida es necesario que se haga de forma libre. Asimismo, destacó que Benedicto XVI es muy consciente del paso que ha dado y aseguró que en su renuncia no han influido temas como los escándalos sobre los casos de curas pederastas. Al contrario, dijo el portavoz, cuando arreciaban las polémicas ya señaló que un pastor "nunca huye ante los lobos y deja el rebaño sólo". Además, al igual que el hermano del Papa, negó que ninguna enfermedad haya provocado la dimisión. De hecho, según relató Lombardi, Benedicto XVI no está "triste ni deprimido" y ha leído la misiva en la que daba cuenta de su abandono ante los purpurados "con precisión y claridad", muy centrado, sin interrupción y sabiendo la importancia del momento.

Benedicto XVI deja el Pontificado tras casi ocho años al frente de la Iglesia Católica, en los que ha viajado a numerosos países, entre ellos varios de América Latina y España. Fue elegido el 19 de abril de 2005 en el primer Cónclave del siglo XXI, tras la muerte de Juan Pablo II y es el pontífice número 265 de la Iglesia Católica, obispo de Roma y séptimo Jefe del Estado Vaticano.