Euskadi perderá una media de 14.400 habitantes al año durante la próxima década

Son un total de 143.883 personas, es decir, un 6,8% de su población, rompiendo la actual tendencia, ya que entre 2002 y 2012 se incrementó el número de residentes un 2,2%

VASCO PRESSBILBAO

El País Vasco perderá una media anual de 14.388 habitantes durante la próxima década de mantenerse las actuales tendencias demográficas, según las estimaciones del INE, que calcula que el 1 de enero de 2022 la población de la CAV será de 1.984.515 personas, frente a los 2.128.398 de este año.

En total, durante los próximos diez años Euskadi perdería 143.883 habitantes, es decir, un 6,8% de su población actual, rompiendo la tendencia de la década anterior, ya que entre 2002 y 2012 incrementó su número de residentes un 2,2%. Las proyecciones de población del INE contemplan que durante el periodo el crecimiento natural de la población en la CAV sea negativo, debido a que las defunciones superarán a los nacimientos.

Asimismo, la diferencia entre los inmigrantes recibidos y los residentes en el País Vasco que decidan emigrar (saldo migratorio exterior) presentaría también valores negativos (140.171 personas). Por el contrario, estas previsiones revelan que Euskadi será la segunda comunidad autónoma española que más residentes recibirá del resto del Estado (saldo migratorio interautonómico), siendo únicamente superada por Madrid.

Datos en el conjunto de España

A nivel nacional, la progresiva disminución del crecimiento natural de la población (diferencia entre nacimientos y defunciones) y un saldo migratorio negativo o muy discreto determinaría que todas las comunidades autónomas perderían población en la próxima década, salvo Baleares, Canarias, Murcia, Andalucía y Ceuta y Melilla.

En concreto, las cifras barajadas por el INE ponen de manifiesto que España perderá un 2,5% de su población a lo largo de la próxima década, pasando de 46.196.278 habitantes a 45.042.526. En total 1.153.752 residentes menos, lo que arroja una media de 115.375 personas menos al año durante el periodo.

En ocho comunidades autónomas: Galicia, Castilla y León, Asturias, País Vasco, Aragón, Extremadura, Cantabria y La Rioja el número de defunciones superaría al de nacimientos entre 2012 y 2021. Además, en Valencia, Canarias, Castilla-La Mancha, Navarra y Cataluña el saldo vegetativo anual pasaría a valores negativos antes de que acabe la década.

Cataluña también pierde habitantes

De mantenerse las tendencias actuales, el saldo migratorio con el extranjero sería negativo en la mayoría de comunidades autónomas entre 2012 y 2021. Especialmente en Cataluña, que perdería 472.549 habitantes, Madrid (381.632), Valencia (176.027) y País Vasco (140.171). En sentido inverso, Canarias, Asturias, Aragón y Ceuta serían los únicos territorios que lograrían mantener un balance positivo en los intercambios de población con el extranjero.

Atendiendo al intercambio de población con otras comunidades autónomas, Castilla-La Mancha, Andalucía, Castilla y León, Canarias, Cataluña, Aragón, Extremadura, Valencia y La Rioja, además de la ciudad autónoma de Ceuta, presentarían un saldo total negativo entre 2012 y 2021. Por el contrario, Madrid, País Vasco y Baleares se situarían como las mayores receptoras netas de población procedente del resto de España.

A más largo plazo, el estudio del INE revela que España perdería una décima parte de su población actual en los próximos 40 años, estimándose que su número de habitantes descendería hasta los 41,5 millones en el años 2052. Además, según estas previsiones, el 37% de la población española sería mayor de 64 años en esa fecha, y desde 2018 se registrarían más defunciones que nacimientos en el conjunto del Estado.