Mikel Antza dice que hizo todo lo que ETA le encargó y asume sus acciones

El que fuera jefe político de la banda asegura que están "dispuestos a hablar de todo ello", pero no en un marco como el de este proceso que se celebra en la capital francesa

EFEPARÍS

El que fuera jefe político de ETA Mikel Albisu, "Mikel Antza", ha dicho hoy que hizo todo lo que la banda armada le encargó, "como todos los militantes", y asume colectivamente todas las acciones realizadas, aunque reiteró su negativa a entrar en responsabilidades personales.

"Hice todo lo que la organización me encargó, como todos los militantes", ha señalado Albisu ante el Tribunal de lo Criminal de París que lo juzga en apelación junto a su compañera María Soledad Iparraguirre. "Asumo todas las acciones de ETA", afirmó, aunque rechazó entrar en su implicación personal en cualquiera de ellas, pues "todo lo que hicimos lo hicimos con los medios de la organización".

Ante los reproches del presidente del tribunal, Pascal Lemoine, de que no quiera dar explicaciones de los hechos concretos por los que están acusados, "Mikel Antza" respondió que están "dispuestos a hablar de todo lo que ha hecho ETA", pero no en un marco como el de este proceso. Reiteró el mensaje que lanzó al inicio del juicio, el pasado día 12, de que "una delegación de ETA espera a los gobiernos español y francés" para discutir de "las consecuencias del conflicto".

"Hablar del futuro"

Albisu, que se definió como "un gudari (soldado) de ETA", se quejó de que Lemoine insistiera en abordar los hechos por los que está imputado, anteriores a su arresto junto a Iparraguirre, "Anboto", en una casa de Salies de Béarn, en el suroeste de Francia, en octubre de 2004, mientras que él querría por el contrario "hablar del futuro" y "tener un discurso positivo". Después de que "Anboto" se presentara como "una superviviente de la tortura, de la persecución de los Estados español y francés", el fiscal, Jean-François Ricard, denunció ante el tribunal que los dos acusados que se sientan en el banquillo intentan convertir el proceso "en una especie de instancia política".

El oficial de la policía antiterrorista francesa Stéphane Durey, que declaró como testigo, indicó que la investigación de lo encontrado en Salies de Béarn puso en evidencia que Albisu era al ser capturado "el jefe de las sesiones" del comité ejecutivo de ETA, el máximo órgano de decisión de la organización terrorista. Una prueba de eso, según Durey, era que tenía notas preparatorias de las reuniones del comité ejecutivo que él mismo se encargaba de redactar con los diferentes puntos que se iban a tratar.

También recibía documentos de las distintas estructuras de ETA para organizar esas citas, que entre 2000 y 2004 se celebraron -unas tres o cuatro veces al año- en la casa del cantautor vascofrancés Peio Serbielle, a sólo una veintena de kilómetros de donde vivían "Mikel Antza" y "Anboto". Entre el material que se requisó a la pareja en la casa rural que ocupaba había unas "Reglas de estilo y de terminología de ETA" en las que se pedía que ésta fuera definida por sus miembros como una "organización socialista revolucionaria de liberación nacional". En ese manual, se instaba a calificar las detenciones de etarras por la policía como "secuestros" y tanto España como Francia aparecían como "Estados que oprimen a Euskal Herría".