El Gobierno condecora a la primera víctima de ETA, la niña Begoña Urroz

La pequeña tenía 22 meses cuando una bomba incendiaria en la estación donostiarra de Amara le arrebató la vida el 27 de junio de 1960

EFEMADRID
La pequeña Begoña, en brazos de sus padres./ Archivo/
La pequeña Begoña, en brazos de sus padres./ Archivo

El Consejo de Ministros ha concedido la Gran Cruz de la Orden de Reconocimiento Civil de las Víctimas del Terrorismo a título póstumo a Begoña Urroz, niña de 22 meses muerta por la explosión de una bomba incendiaria en la estación donostiarra de Amara en junio de 1960, y considerada la primera víctima de ETA.

Así lo ha avanzado hoy la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. Sáenz de Santamaría ha explicado que la solicitud fue presentada por la madre de la niña, amparada por la recientemente aprobada Ley de Reconocimiento y Protección Integral de las Víctimas del Terrorismo, que establece precisamente el año 1960 como el límite para la concesión de indemnizaciones o reconocimientos para las víctimas de atentados.

Begoña Urroz Ibarrola falleció a consecuencia de las graves quemaduras que sufrió tras la explosión de un artefacto incendiario colocado en la estación de Amara en San Sebastián, el 27 de junio de 1960.

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