Vasarely, máximo representante del 'op-art', expone por primera vez en Bilbao

El artista ocupa un lugar en la historia del arte XX por su "innovación" en el uso de las formas geométricas, los juegos de color y los efectos ópticos

EFEBilbao
La comisaria de la exposición, Martinne Soria, y el director de la Fundación BBK, Gorka Martínez, ante uno de los cuadros del artista húngaro-francés. / Efe/
La comisaria de la exposición, Martinne Soria, y el director de la Fundación BBK, Gorka Martínez, ante uno de los cuadros del artista húngaro-francés. / Efe

La obra de Víctor Vasarely, considerado el máximo representante del 'op-art' (arte óptico), se expone en la Sala BBK de Bilbao en una muestra que reúne treinta cuadros que abarcan el período de 1948 a 1991, procedentes de la galería francesa Lahumière y de colecciones privadas.

Vasarely (Hungría, 1906-París, 1997) ocupa un lugar en la historia del arte del siglo XX por su "innovación" en el uso de las formas geométricas, los juegos de color y los efectos ópticos, ha destacado hoy la comisaria de la exposición, Martinne Soria, en la presentación de la muestra.

La comisaria ha explicado que Vasarely sentía pasión por la física, la arquitectura, la industria y la tecnología, lo que conformó una trayectoria "singular" con creaciones "espectaculares, basadas en desviaciones de líneas o en deformaciones de superficies regulares, que provocan ilusiones ópticas".

Es uno de los creadores más reconocidos de un movimiento artístico denominado 'op-art', que alcanzó su máximo auge en la década de los sesenta del siglo pasado y que consiste en crear efectos cromáticos que provocan la sensación de dinamismo y movimiento.

Hasta 1960 Vasarely solo utilizó el blanco y el negro, y desarrolló ampliaciones a gran escala, por medio de la fotografía, de pequeños dibujos, denominados "fotografismos".

Posteriormente, y de forma progresiva, creó una alfabeto plástico de color y formas, compuesto por un millar de muestras, que se pueden combinar entre sí y que componen, ya en sus cuadros, un "dictamen geométrico racional que se opone a las expresiones que muestren emociones subjetivas, ya que las consideraba artificiosas", según Soria.

La comisaria también ha destacado que Vasarely "anticipó" la invasión de la informática en la vida cotidiana, como se demuestra en sus obras, muchas de las cuales parecen simulaciones visuales que en la actualidad se realizan con ordenador.

También se adelantó a su tiempo porque sus cuadros reflejan las tres dimensiones y obligan al espectador a "moverse y colaborar".

La comisaria también ha destacado la "obsesión" de este pintor por conseguir que el arte fuera accesible a la inmensa mayoría de las personas y que creía que el artista debía desempeñar un "papel social" en este objetivo.

Con este fin, luchó por desmitificar la idea de la "obra única" y fundó en 1970 un museo didáctico y en 1976 la Fundación Vasarely.