Tráfico rebajará la velocidad a la que saltan los radares en las carreteras de Euskadi

El Gobierno vasco aplicará la medida en las vías más conflictivas por su alta siniestralidad y por su elevado tráfico de camiones

A. HERAS O. B. OTALORA , BILBAO
Una pegatina colocada en una cabina de radar en el enlace de la A-8 y la A-68, entre Basauri y Arrigorriaga. / L. Calabor/
Una pegatina colocada en una cabina de radar en el enlace de la A-8 y la A-68, entre Basauri y Arrigorriaga. / L. Calabor

Los conductores tendrán que prestar más atención al cuentakilómetros a partir de ahora. La Dirección de Tráfico del Gobierno vasco se dispone a modificar la velocidad a partir de la cual saltan los radares para ajustarla al máximo a los límites que figuran en las señales y a los márgenes legales de error en las mediciones establecidos a partir de esa cifra para que puedan ser denunciados los infractores. La medida, que pretende reducir la siniestralidad, se aplicará en carreteras especialmente conflictivas por el alto nivel de accidentes que registran o por el elevado tráfico pesado que circula por ellas, según explicaron fuentes del Departamento de Interior.

La elección de los puntos en los que se apurarán los límites a partir de los que se activan los cinemómetros dependerá de criterios como «el tipo de vía del que se trate, el tipo de vehículo y la siniestralidad» en esa zona, añadieron los mismos medios. «No existe la misma peligrosidad en calzadas de doble sentido que en autovías, aunque el tope de velocidad fijado sea el mismo», señalaron.

Aunque los avances tecnológicos que han experimentado los radares garantizan un alto grado de exactitud en sus mediciones, la normativa vigente establece márgenes de error en esos dispositivos hasta 5 kilómetros por hora en velocidades inferiores a los 100 y un 5% por encima de esa barrera para que las fotografías tomadas por ellos permitan denunciar a los infractores. Aún así, es vox populi que los aparatos instalados en carreteras con límites de 50, 80 o 100 kilómetros por hora solo suelen saltar cuando esa velocidad se rebasa entre 15 y 20 kilómetros.

Control diario

El plan de Tráfico consiste en acortar esa horquilla en algunos puntos de Euskadi hasta lo estrictamente legal para todos los vehículos y, en algunos casos, solo para los más voluminosos, indicaron las fuentes consultadas.

La «incipiente» medida, que ya ha sido comunicada a las unidades de Tráfico de la Ertzaintza, pretende «unificar el criterio» de activación de los cinemómetros, tanto móviles como fijos, en los tres territorios históricos. Los cambios se irán testando «día a día y mes a mes» y pueden sufrir nuevas variaciones en función del comportamiento de los conductores «con el objetivo de reducir la siniestralidad», señalan responsables de Interior.

La misma política de equiparación en toda la comunidad autónoma se extenderá a las alcoholemias. Hasta ahora, la tasa a partir de la cual se consideraba delito y suponía la inmediata detención del conductor era distinta en Vizcaya, Álava y Guipúzcoa.

A partir de ahora, en las tres provincias, un automovilista que arroje desde 0,65 miligramos de alcohol por litro de aire espirado será arrestado bajo la acusación de un delito contra la seguridad vial. Se evitarán así posibles discriminaciones en función de si el control se instala en un territorio u otro.

La red viaria vasca cuenta con 70 cabinas para radares. Casi la mitad de ellas 32 fueron colocadas en la Semana Santa del pasado año. No todas disponen de cinemómetros, que suelen ir rotando entre los distintos aparatos. El aumento de los dispositivos se tradujo en un crecimiento del número de multas: la Ertzaintza tramitó 118.220 denuncias por exceso de velocidad el último ejercicio un 32% más que el anterior, lo que equivale a 324 cada día.

LaDirección de Tráfico también pretende «que se notifique cada denuncia». Una patrulla de la Ertzaintza acompañará a los controles de velocidad para comunicar a los conductores infractores que han sido sancionados por exceso de velocidad, además de la cuantía de la multa y los plazos para recurrirla.

El límite de los 110

Cuando se adoptó la decisión de rebajar la velocidad máxima de 120 a 110 kilómetros por hora en todas las autopistas y autovías españolas, el parlamentario del PP Carlos Urquijo preguntó al consejero de Interior por el límite a partir del cual iban a saltar los radares en el País Vasco. «Las sanciones se aplican con el margen de error que establece la normativa», respondió Rodolfo Ares. En las carreteras vascas existen solo doce cabinas de radar que han tenido que rebajar la velocidad de 120 a 110.

Según algunos expertos, anunciar que el cinemómetro saltará a 131 en vez de a 110, por ejemplo, supone de facto incrementar el límite. La Dirección de Tráfico del Gobierno vasco considera que informar sobre ello «daría a entender que existe un espacio de impunidad», y por tanto, «interferiría en la correcta aplicación de la limitación de velocidad».