Los ingresos por multas bajan 24.000 euros al día debido a la ‘huelga’ de la Ertzaintza

Los sindicatos afirman que la peculiar protesta laboral es un «éxito»y advierten que la mantendrán de «forma indefinida»

ÓSCAR B. OTÁLORABILBAO
Dos ertzainas, controlando mediante un radar la velocidad en una carretera/
Dos ertzainas, controlando mediante un radar la velocidad en una carretera

La huelga de multas puesta en marcha por los sindicatos de la Policía autónoma Erne, Esan, Euspel y Sipe con motivo de su protesta laboral contra el Departamento de Interior supone que la Administración deja de ingresar por término medio a diario 24.400 euros en sanciones. Son cálculos de las propias centrales, conscientes de que la movilización está generando un descenso muy significativo de las multas en las carreteras vascas.

En Vizcaya, tal y como adelantó este periódico, la campaña de los sindicatos ha supuesto una reducción del 78%, al pasar de las 3.933 sanciones impuestas en abril de 2010 a las 860 del mes pasado. En el territorio vizcaíno es también donde la protesta está teniendo un mayor éxito. En Álava, por su parte, la caída ha sido del 67%. En abril del año pasado, la Ertzaintza impuso 1.188 multas mientras que en el mismo periodo de este año se han registrado 448. En marzo, cuando todavía no se había realizado el llamamiento sindical, se contabilizaron 1.022 sanciones.

Guipúzcoa es el territorio histórico en el que la singular huelga está teniendo un menor eco entre los agentes. En abril de 2010, los er-tzainas impusieron alrededor de 3.000 denuncias, mientras que este año la cifra ha descendido hasta 1.924. En marzo, las sanciones alcanzaron los tres millares y en febrero, 3.020. Según fuentes sindicales, este cambio de comportamiento con respecto a Álava y Vizcaya se explica por el hecho de que Guipúzcoa es el territorio al que han ido destinados, de forma casi mayoritaria, los policías de la última promoción, que se encuentran en periodo de prácticas y no participan en este tipo de movilizaciones por temor a que suponga su expulsión del Cuerpo.

Según los datos sindicales, las cifras globales de esta campaña suponen que, cada mes, la Policía vasca impone 4.888 multas menos con respecto al año anterior. Para realizar una estimación económica de lo que supone esta reducción, las centrales han calculado una sanción media de 150 euros, lo que implica que sólo en abril, se han dejado de recaudar 733.000 euros.

La cifra real, no obstante, depende también de los recursos que planteen los automovilistas. Y no hay que olvidar que la estimación se ha realizado a partir de los expedientes más leves, ya que hay infracciones graves o muy graves que implican un castigo económico mucho más elevado.

Si la medida de protesta de los ertzainas se mantuviera durante un año, el Ejecutivo vasco dejaría de ingresar alrededor de 8.800.000 euros. El sindicato mayoritario de la Ertzaintza, Erne, uno de los que participa en la singular protesta, aseguró ayer que la movilización está siendo «un éxito» y su intención es que continúe «de forma indefinida».

Medidas educativas

El Departamento de Interior guarda silencio sobre la huelga de multas, aunque considera que los datos que manejan los sindicatos no tienen en cuenta las campañas especiales que se han llevado a cabo en otras fechas, como las que persiguen el uso del teléfono móvil en el coche o inciden en que los conductores lleven la documentación en regla.

El consejero Rodolfo Ares afirmó a mediados de abril, cuando la iniciativa sindical comenzaba a ponerse en marcha, que la campaña no tenía una incidencia «significativa». De forma previa, Ares había señalado que esperaba que el conflicto no supusiera tener que tomar medidas disciplinarias.

Esta movilización sindical, que hasta ahora nunca se había llevado a cabo en la Ertzaintza, pretende convertirse en una forma de protesta que sustituya al derecho de huelga, que en España está vetado a los agentes de la autoridad. Las centrales convocantes anunciaron ya en marzo que su intención consistía en solicitar a los policías que, ante las infracciones leves, hicieran más hincapié en las medidas educativas que en las sanciones punitivas, por ejemplo, recordando a los conductores la obligación de emplear siempre el cinturón de seguridad y de no utilizar el móvil durante la marcha.