El reloj elige a Kloden

El alemán aplasta en la crono de Zalla y se lleva once años después otra Vuelta al País Vasco Intxausti acaba cuarto y Samuel Sánchez, sexto

JESÚS GÓMEZ PEÑAZALLA

En la Vuelta al País Vasco 2000, Andreas Kloden era un joven alemán prometedor. El amigo de Jan Ullrich, quizá su heredero. Ganó aquella carrera en la contrarrejoj final. Hoy, once años después, Ullrich ya no está y Kloden no ha llegado a su altura, pero le basta con la clase que tiene para ganar pruebas como la ronda vasca. Y de la misma manera: en la contrarreloj final de Zalla. Sólo le ha batido su compatriota Tony Martin, que no contaba para la general. El equipo de Kloden ha completado la jornada al meter a Horner, a punto de cumplir 40 años, en el segundo cajón del podio. Gesink, la sorpresa del día, ha sido tercero. Podio sin ciclistas vascos. Beñat Intxausti, que se ha desinflado enel tramo final, ha sido cuarto, por delante de su compañero en el Movistar Xavier Tondo y de Samuel Sánchez, sexto al final.

Kloden no ha dado opción. Desde el pricipio de la dura crono de Zalla ha marcado los mejores tiempos, incluso por delante de Martin. Sólo al final, para evitar riesgos, ha frenado en las curvas y ha dejado escapar la victoria de etapa. No le hacía falta. Con 35 años, se dedica a la caza mayor, a carreras de una semana en las que, si está en forma, es difícil de batir. Dicen que tiene talento para ganar el Tour, pero no mentalidad. Ha sido gregario de Ullrich, Vinokourov, Armstrong y Contador. Siempre a la sombra de los mejores . Y sólo se ha permitido asomar el dorsal en carreras como la Vuelta al País Vasco.

Ha cedido la etapa por apenas 9 segundos sobre Martin. Y con 41 segundos de ventaja sobre Gesink, que por milésimas ha pérdido la segunda plaza ante Horner. Intxausti, Tondo y Samuel Sánchez no han entrado en el podio. Intxausti se va de la carrera con la cuarta plaza y la confirmación de su crecimiento. Y Samuel, con la etapa reina. Aunque a los dos les quedará la duda de qué habría pasado si hubieran echado un órdago de verdad en las etapas anteriores. A todo o nada. Han esperado al reloj, y las manecillas, como estaba previsto, tienen ritmo alemán.

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