Un hostelero de Otxandio rompe a mazazos la máquina de tabaco de su sidrería

"Si el Gobierno dice que no puedo fumar en mi propio local, tampoco se va a llevar un duro del tabaco", ha manifestado con rabia Pedro Mari Garaialde, tras destrozar la máquina

SAIOA ECHEAZARRAOTXANDIO
Un hostelero de Otxandio rompe a mazazos la máquina de tabaco de su sidrería

El dueño de la sidrería Gomilaz de Otxandio ha roto a mazazos la máquina de tabaco de su sidrería esta mañana en señal de protesta por la entrada en vigor de la prohibición, que según el hostelero repercutirá de forma negativa en su negocio. "Llevamos 3 años en caída y esto ya nos remata. Si el Gobierno dice que no puedo fumar en mi propio local, tampoco se va a llevar un duro del tabaco", ha manifestado con rabia Pedro Mari Garaialde, gerente del bar-restaurante, tras dejar la máquina totalmente destrozada.

"Es una demagogia que nos permitan vender cigarros pero que no dejen fumar. Si quieren que la gente lo deje, que no aumenten los puntos de venta de tabaco como están haciendo, porque el fumador ya sabe dónde lo puede compra". Garaialde pretende que con esta acción otros hosteleros sigan su ejemplo y ha explicado que "mi local tiene 35 ventanas y no es como una discoteca, por lo que la ley debería ser más flexible y tomar en cuenta las condiciones de cada establecimiento".

Según este hostelero, "hay clientes que no conciben comer un buen chuletón sin fumarse un puro durante la sobremesa", y la medida perjudicará sus ganancias. El dueño del Gomilaz también ha destacado que "tener una máquina de tabaco en funcionamiento no es rentable, sino deficitario, ya que el Gobierno recauda una gran parte por cada cajetilla mientras yo tengo que pagar la luz, las tasas y activarla con el mando a distancia".