Cataluña blinda los 'correbous' dos meses después de vetar las corridas

Se han registrado 114 votos a favor, 14 en contra y 5 abstenciones

EFEBARCELONA
Correbous en San Jaime de Enveija (Tarragaona). /Archivo/
Correbous en San Jaime de Enveija (Tarragaona). /Archivo

El Parlamento catalán ha aprobado hoy una proposición de ley que blinda en Cataluña los festejos taurinos que no acaban con la muerte del animal, conocidos como 'correbous', casi dos meses después de acordar la prohibición de las corridas de toros en esta comunidad a partir de 2012.

La regulación por ley de los requisitos que deben cumplir estos espectáculos ha salido adelante con 114 votos a favor, 14 en contra y 5 abstenciones, aunque la atención del debate se ha situado en la diferencia de trato que se da a ambos espectáculos.

Los partidos que forman el Govern han defendido posturas diferentes, ya que el PSC ha vuelto a dar libertad de voto (si bien buena parte de sus diputados han votado a favor), ERC ha votado a favor e ICV-EUiA en contra, mientras que CiU y PPC han respaldado la propuesta y Ciutadans se ha abstenido. A pesar de que mantienen posturas antagónicas, los ecosocialistas, por una parte, y el PP catalán y Ciutadans, por otra, han coincidido en censurar especialmente a CiU y a ERC por la diferencia de criterio y de discurso que a su entender han evidenciado en sólo dos meses de diferencia.

Los representantes de PSC, CiU y ERC, por su parte, han argumentado que las tradiciones, por sí solas, no justificaban su continuidad, y que la normativa aprobada hoy pretendía adaptar esta costumbre a la "sensibilidad ética" actual.

En nombre de ICV, el diputado Daniel Pi ha tildado la proposición de "interesada e innecesaria", y ha denunciado que algunos partidos apoyaban hoy esta proposición "para hacerse perdonar por la aprobación de la iniciativa popular sobre los toros". Como prueba de las contradicciones que apreciaba en ERC y CiU, ha subrayado que, si bien estos grupos negaron cualquier carga identitaria en el debate sobre las corridas, hoy habían respaldado una ley que destaca que los "correbous" son un "acontecimiento extraordinario, propio de las raíces más profundas de Cataluña".

Por su parte, el diputado del PPC Joan Bertomeu, protaurino, ha denunciado que algunos grupos respaldaran eliminar las corridas y ahora pretendan aparecer como "salvadores de los 'correbous'", y ha deplorado que algunos grupos se preocupen por los toros y no por "las 57 criaturas" víctimas de abortos cada día en Cataluña. También ha generado polémica el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, al subrayar que algunos grupos exhibían una "doble vara de medir" simplemente porque piensan en las elecciones catalanas, y ha citado al fallecido José Antonio Labordeta para comentar que la inoportunidad de esta ley se merecería su expresión de "A la mierda".

Tanto el diputado de CiU Francesc Sancho como la diputada Núria Ventura (PSC) han evitado entrar en comparaciones con el debate sobre las corridas de toros, mientras que la representante de ERC, Marta Cid, ha subrayado que los "correbous" no son un negocio y que no implican la muerte del toro.

Sancho ha lamentado el "tremendismo" del PPC al mencionar el aborto, mientras que la diputada socialista se ha limitado a subrayar que estos festejos, "que son un símbolo identitario" en el sur de Tarragona, se deben adaptar a las "nuevas realidades", y ha criticado que se trate de "asesinos" a quienes los defienden.

La proposición sólo permite los "correbous" en las poblaciones con tradición en estos espectáculos, que son 36 en toda Cataluña, 26 de ellas situadas en las tierras del Ebro y, a diferencia del código de buenas prácticas que se usaba como referencia actualmente, será de obligado cumplimiento. En la exposición de motivos de la proposición, se asegura que la normativa busca, además de garantizar la seguridad de las personas en estas actividades, la "protección" de los propios festejos y del animal que participa en ellos.

La normativa precisa que el organizador de cualquier acto de este tipo (ya sea el toro ensogado, el embolado o festejos en una plaza o en la calle) deberá comprometerse por escrito a que "los animales no serán maltratados", y que un veterinario inspeccionará a los toros antes y después del espectáculo, para determinar si han sufrido algún daño. Aunque "no es preceptivo el sacrificio del animal", si éste se ha de sacrificar, "hay que hacerlo en un matadero debidamente autorizado", dice la normativa aprobada hoy, que también contemplaba sanciones para los infractores.

La regulación es tan prolija que precisa desde la cuantía de las indemnizaciones del seguro que han de contratar los organizadores hasta que, en la modalidad del toro embolado, las astas del animal sólo podrán estar encendidas "quince minutos".

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