Otro atunero vasco con seguridad privada escapa de un ataque pirata en el Índico

Los tripulantes del 'Txori Argi' han regresado a puerto en Seychelles para decidir en qué zona continuarán faenando

IRATXE ASTUI

El atunero vasco 'Txori Argi', que hoy ha repelido el intento de agresión de dos lanchas piratas, navega rumbo al puerto de Seychelles, donde decidirá a que nueva zona se dirige para seguir faenando. El pesquero había abandonado su base en el archipiélago hace dos días, por lo que no ha podido realizar demasiadas capturas.

'Txori Argi', perteneciente a la empresa Inpesca de Bermeo ha sido objeto esta mañana, del acoso de un grupo de piratas somalíes. El buque detectó la presencia de una lancha nodriza y dos esquifes con piratas a bordo que se les acercaba por el costado del barco, cuando navegaba a unas 70 millas de Port Victoria (a unas cinco horas más o menos de esa dársena, capital de las Seychelles).

El incidente ha ocurrido sobre las 10:00 de la mañana. Inmediatamente, sonaron las alarmas del atunero y se puso en marcha el protocolo de actuación para esos casos. El atunero ha logrado escapar del asedio aunque antes hubo intercambio de disparos contra los atacantes.

El patrón del buque, Santi Gamboa, ha afirmado que los tripulantes, un total de 29 de los que 14 son gallegos y tres, incluido el patrón, son vascos, el resto proceden de Ghana, Senegal, Seychelles y Madagascar, se encuentran ahora "más tranquilos", aunque "con miedo de volver a encontrar algún otro barco pirata". Por ello, ha justificado la vuelta a puerto del atunero para, así, decidir "con la cabeza fría" el nuevo rumbo que elegirán en busca de nuevos bancos de pescado.

Una zona supuestamente segura

Gamboa ha asegurado que la zona por la que navegaba y en la que había estado faenando el 'Txori Argi' "se supone que es segura" por situarse cerca de la entrada al puerto de Seychelles. "Hoy ya no hemos podido faenar y mañana, imagínese con qué tranquilidad lo haremos", ha expuesto.

Así, ha destacado que el área en el que trabajaban dista 630 millas, unos 1.200 kilómetros, del litoral de Somalia, por lo que ha considerado que los piratas "no tienen miedo" o "es que no hay control". Con todo, ha señalado que el año pasado los piratas ya habían llegado hasta la misma zona.

Parados, no habría "capacidad de maniobra"

El patrón del atunero ha celebrado que, en el momento del avistamiento del buque "sospechoso" y el acercamiento de las dos lanchas, el 'Txori Argi' no estuviese en proceso de largar o recoger el aparejo o faenando. "Parados no tendríamos capacidad de maniobra", ha manifestado.

Según ha explicado, el buque había abandonado hace dos días su base operativa de Seychelles, por lo que solo ha capturado "un poco de pescado". Se encontraban solos en la zona tras haber detectado la presencia de un banco de atún.

Santi Gamboa ha admitido que este es el primer intento de agresión que vive a bordo de un atunero en sus 15 años de experiencia como patrón de un pesquero de estas características en aguas del océano Indico. "Personalmente, es mi primer ataque", ha afirmado, para señalar que los tripulantes del buque ya habían vivido un avistamiento de piratas en noviembre.

El patrón del 'Txori Argi' ha asegurado estar "curtido" en lo referente a la pesca de atún, aunque no a faenar "con alarmas a bordo y gente armada". "Eso no tiene nada que ver con la pesca", ha considerado.

Tanto Gamboa como el resto de los tripulantes llamaron a sus familias para tranquilizarlas tras el intento de agresión. "Apenas había terminado el ataque ya nos llamaron", ha señalado en referencia a los medios de comunicación, cuya labor de difusión de estas agresiones entendió que, en cierta medida, contribuyen a intranquilizar a las familias de los marineros.