El 'Pride of Bilbao' se despide en septiembre

La naviera justifica el cierre de la línea al acumular pérdidas «insostenibles»

LUIS GÓMEZ |BILBAO

El 'Orgullo de Bilbao' dejará de operar al final del verano acuciado por la escasa rentabilidad de una ruta que lleva tiempo acumulando pérdidas «insostenible». Tras diecisiete años cubriendo el trayecto que enlaza Santurtzi con el puerto de Portsmouth, en el sur de Inglaterra, la naviera P&O Ferries, concesionaria del servicio, cesará su actividad el próximo 27 de septiembre, incapaz de enderezar el rumbo de un crucero que arrancó su singladura como el buque de pasajeros más prestigioso del Reino Unido y concluirá su aventura envuelto en un mar de deudas, pese al respaldo económico de la Diputación vizcaína. La Administración foral compró pasajes por valor de casi seis millones de euros para garantizar la rentabilidad de la línea, impulsando así una actividad que la Comisión Europea declaró ilegal desde un principio al considerar que constituía una ayuda de Estado a una empresa privada incompatible con la libre competencia.

Capitaneado por Peter Jarvis, un veterano marino curtido por las brisas del Mar del Norte, el 'Pride of Bilbao' inició en abril de 1993 su primera travesía. Las previsiones no podían ser más optimistas, ya que los gestores del ferry alcanzaron una ocupación de 70.000 pasajeros durante los doce primeros meses. Construido en Finlandia en 1986 y con capacidad para 2.500 pasajeros, 582 turismos y 62 camiones, el barco realiza dos viajes semanales con salidas de Bilbao los lunes y jueves, y de la localidad británica los domingos y miércoles, con una duración de 27 horas.

Tabaco y alcohol

Utilizado mayoritariamente por ingleses, que aprovechan las pocas horas que pasan en Vizcaya para llenar sus bolsas de cartones de tabaco y bebidas alcohólicas, la compañía armadora presidida por Helena Deeble se planteó incluso ampliar el servicio con otro buque en los primeros años de funcionamiento al registrar unos elevados índices de ocupación, fundamentalmente en los meses de verano, en que rozaron el lleno.

Pero la iniciativa pronto empezó a hacer aguas, al tiempo que se acentuaba la competencia con el ferry de Santander, que cambió su centro de operaciones de Plymouth por el de Portsmouth para competir con el 'Orgullo de Bilbao'. La naviera adelantó ayer la suspensión de la línea coincidiendo con la conclusión del 'charter' del buque.

264 empleos en el aire

La armadora justificó su decisión «por las pérdidas continuas» de la ruta -que no cuantificaron-, pese al «esfuerzo financiero» realizado en los últimos años. Directivos de P&O Ferries transmitieron ayer al personal del barco, compuesto por 252 personas, además de las doce que integran la plantilla de la oficina de Bilbao, el inicio de consultas con los representantes sindicales para «minimizar el efecto de la pérdida de puestos de trabajo». Portavoces de la compañía aseguraron que durante los próximos meses se buscarán «empleos alternativos» en la red de travesías. Helena Deeble reconoció que se ha «examinado» sin éxito cada opción «con sumo cuidado» para hallar un buque «adecuado» y continuar operando «con rentabilidad», ya que el 'Orgullo de Bilbao' es «viejo». Sin embargo, al tratarse de una ruta «deficitaria», incapaz de financiar el coste de la construcción de un nuevo barco, «no queda otra alternativa» que la suspensión del servicio, zanjó.

No obstante, el presidente de la Autoridad Portuaria, José Ramón de la Fuente, defendió la rentabilidad de la línea «con un barco moderno y adecuado». A su juicio, el ferry actual «es antiguo y no reúne las condiciones necesarias». De la Fuente anunció que varias compañías han mostrado su interés por hacerse con la ruta que dejará P&O -«tiene mercado»- y confió en que alguna «dé el paso» definitivo y restablezca el trayecto entre Santurtzi y Portsmouth.

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