Los familiares del escritor Luzarraga piden a Chile su puesta en libertad

Sostienen que la acusación por colocar una bomba en una sede del Gobierno es un «malentendido» o un «montaje»

DAVID GUADILLABILBAO.
Los familiares del escritor Luzarraga piden a Chile su puesta en libertad

«Nadie que le conozca se puede creer que esté implicado en un acto violento». Gorka Luzarraga no sale de su asombro. Hace menos de una semana, su hijo Asel, de 38 años, era detenido en la localidad chilena de Temuco acusado de haber intentado atentar contra una sede gubernamental. Según la Fiscalía y la Policía, el joven vizcaíno estaba detrás de la colocación de un extintor relleno de pólvora contra la Secretaría de Justicia de la región de La Araucanía. El artefacto no llegó a estallar por un fallo en el mecanismo de detonación. Un atentado que, supuestamente, lo habría cometido en apoyo a los indios mapuches, que acusan al Estado chileno de usurpar sus tierras. Hasta aquí la versión oficial.

La familiar es bastante diferente. Para empezar, tanto sus parientes como sus amigos creen a pie juntillas en su inocencia. «Asel es un militante convencido de la no violencia», sostiene como alegato defensivo Gorka Luzarraga. La misma estupefacción que muestra su padre la expresó el propio joven en el momento de su detención. En un vídeo que puede verse en Internet, son los periodistas quienes le informan de los motivos de su captura. «¿De atentado? ¿Qué? ¡Soy inocente!», acierta a decir un aturdido Luzarraga, que camina esposado y custodiado por varios policías chilenos, país en el que vive desde hace menos de un año.

Mañana, ante el juez

Asel Luzarraga, que estudió Ciencias Empresariales y Filología vasca, es un reconocido escritor en euskera. Ha editado cuatro novelas, siempre en este idioma, alguna de las cuales ha ocupado el primer puesto en la lista de las más vendidas. Además, ha sido cantante de un grupo punk, trabaja como traductor y ha viajado por medio mundo. «Es capaz de hacerse amigo de un mapuche en Chile o de un monje tibetano en Laos», afirma su padre, quien mantiene un cierto optimismo sobre la evolución del caso.

En principio, la vista judicial está prevista para mañana. Según sus allegados, el juez encargado del caso desestimará los cargos al comprobar que todo ha sido un «malentendido» o un «montaje». No obstante, su padre no descarta que salga antes de prisión. Por su parte, la Fiscalía ha solicitado que se le aplique la ley antiterrorista.

Desde su detención, sus familiares han podido hablar en un par de ocasiones con Asel. Asegura encontrarse bien y que el trato que está recibiendo es bueno. Su padre alaba la actitud del consulado español, que está intercediendo por su puesta en libertad. En Internet, varios cientos de personas la reclaman con fuerza y, ayer, el Club Pen vasco remitió una carta a varias autoridades chilenas en la que solicita asimismo la liberación del escritor.