De los primeros cables al arte sonoro

La muestra audiovisual de la Facultad de Bellas Artes celebra su 22 edición con Muntadas y Eugeni Bonet como invitados

I. ESTEBANBILBAO
'Influencias', una obra de Rocío Ortega sobre la implicación del espectador en las imágenes que ve. ::                             MITXEL ATRIO/
'Influencias', una obra de Rocío Ortega sobre la implicación del espectador en las imágenes que ve. :: MITXEL ATRIO

El organizador y comisario de las 22 ediciones de la muestra de audiovisuales de la Facultad de Bellas Artes, el profesor Josu Rekalde, recordaba en la inauguración de ayer cómo se desarrolló esta cita anual, patrocinada por el BBVA, en sus primeras convocatorias: «Nosotros éramos los de los cables, los marcianos en una época en la que todo era pintura, pintura, pintura». Dedicarse a las instalaciones en los ochenta era el síntoma infalible de ser un friki profundo. Pero ahora es la regla general, así que los alumnos de Rekalde han optado por avanzar con el arte sonoro de algunos artistas y con unos robots hechos con latas y con escobas en los pies.

En la presentación de la exposición estuvo Eugeni Bonet, un histórico del audiovisual español en sus aspectos teórico y práctico, que presenta como invitado su obra 'Mecánica', en la cual proyecta un baile de Fred Astaire sobre una superficie reflectante, que distorsiona la imagen de la escena cinematográfica.

Rekalde también ha invitado a un compañero de aventuras artísticas muy cercano a Bonet, Antoni Muntadas, el último premio Velázquez, que ha elegido para ubicar su obra una sala de espera del edificio del BBVA en San Nicolás, una habitación con aire señorial y muebles antiguos. Sobre una mesa de comedor el artista catalán proyecta imágenes sobre la regeneración de Bilbao y su seguimiento por los medios de comunicación. La pieza es un capítulo más de su proyecto 'On Translation' (Sobre la traducción), una reflexión sobre la arquitectura y los espacios urbanos y su relación con el poder.

Pero además de los invitados están los anfitriones y también protagonistas, los alumnos de Bellas Artes. Entre ellos, Alejandra Bueno, que presenta la obra sonora 'La medida de mi ego', unos altavoces con unas cintas métricas que al estirarse sacan la voz distorsionada de la artista, y muestran los centímetros de la egolatría de cada uno, incluida la suya.

Hay creadores que muestran sus deudas con el graffitti -uno de ellos lo hizo en la calle antes de entrar en las aulas-, y otros practican la animación y las ya clásicas disciplinas de la fotografía y el vídeo. Bonet, que ha estado ligado a esta iniciativa en varias ocasiones, resaltó la diversidad de esta edición. Antes, los marcianos de los cables hacían básicamente instalaciones. Ahora, el catálogo es mucho más amplio.