«Nunca dimos cobertura a ETA»

Los cinco imputados en el 'caso Egunkaria' afirman ser sólo «militantes del euskera»

M. S. P. MADRID / BILBAO
Los cinco directivos de Egunkaria procesados se disponen a entrar en la Audiencia Nacional, donde declararon en doble jornada de mañana y tarde. ::                             EFE/
Los cinco directivos de Egunkaria procesados se disponen a entrar en la Audiencia Nacional, donde declararon en doble jornada de mañana y tarde. :: EFE

«Nunca, absolutamente nunca, dimos cobertura a ETA», recalcó ayer taxativamente ante el juez Martxelo Otamendi, director de Egunkaria durante diez años. El periodista aseguró que jamás «habría aceptado» dirigir un diario controlado por la organización terrorista. «Trabajé con absoluta libertad», reiteró en su declaración en el juicio que la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional celebra contra él y otros cuatro ex directivos del rotativo, que también rechazaron vínculos con la banda armada. Todos ellos estuvieron respaldados en las puertas del juzgado por una amplia representación institucional, política, sindical y social vasca.

El juicio, que comenzó a primera hora de la mañana, se celebra sin la acusación de la Fiscalía, que solicitó el archivo de la causa, y sólo a instancias de las acusaciones populares, que piden entre 12 y 14 años de cárcel para cada uno de los acusados por pertenencia a organización terrorista. En respuesta a las preguntas de sus defensas -ninguno contestó a los colectivos de víctimas- y en castellano, los cinco imputados insistieron en rechazar que ETA tuviera algo que ver con el nacimiento o el desarrollo del diario y negaron que su objetivo fuera amparar las tesis de la banda. El director entre 1993 y 2003 explicó que el periódico pretendía llegar a «todas las personas dispuestas a leer un diario en euskera» y que «todas se sintieran cómodas».

Por ello, dijo, la línea editorial era que fuera un periódico «plural, abierto, moderno, independiente de otros medios de comunicación y de partidos políticos» y «militante», en el sentido de que sus trabajadores tenían «jornadas largas y sueldos bajos».

Otamendi explicó que accedió a la dirección del periódico tras años en la televisión vasca, y aseguró que trabajó siempre «con absoluta libertad». «Nunca dimos cobertura a ETA, ni con la cultura ni con el euskera, ni con nada», sostuvo. Descartó que su llegada al diario tuviera que ver con alguna directriz de los terroristas, sino que se le ofreció durante una comida con los también imputados Iñaki Uria y Juan Mari Torrealdai, quienes «no son de ETA».

El actual director de Berria manifestó que Egunkaria publicó los comunicados de ETA movido «sólo por el interés informativo» y que si entrevistó a miembros de la organización terrorista fue porque «no se entiende que un periodista que trabaja con el conflicto vasco no tenga interés en entrevistar a ETA».

«Para hacer daño»

Sobre el hecho de que apareciera su nombre en documentos incautados a miembros de KAS y de ETA -la principal prueba de las acusaciones-, aseguró desconocer el motivo. El resto de los acusados también rechazaron saber las razones por las que estos papeles les vinculaban con la banda armada, que según Iñaki Uria fueron publicados «para hacer daño» al periódico.

Como ya hicieran los anteriores imputados en declarar, Otamendi denunció que sufrió torturas durante los días que permaneció en sede policial antes de prestar declaración ante el magistrado y precisó que fue víctima de «vejaciones homofóbicas» relativas a su vida privada.

Los cinco acusados se definieron como promotores del euskera que pretendieron dar respuesta al «interés» que el mundo euskaldun tenía en un periódico íntegramente en euskera y rechazaron estar relacionados con ningún grupo político. En palabras del miembro del consejo de administración Juan Mari Torrealdai, todos eran «militantes de la cultura vasca en euskera». Su única «obsesión» era «garantizar la pluralidad» y su pretensión «trabajar en, por y para el euskera».

En este mismo sentido se expresó Txema Auzmendi, también miembro del consejo de administración, quien explicó que se hubiera considerado una «aberración» que algún grupo de poder se hubiera intentado apoderar del medio de comunicación.

El juicio proseguirá hoy con la declaración como testigos de agentes de la Guardia Civil y varios dirigentes de ETA.