Ex número uno del mundo

IGOR DEL BUSTOPTE. DE LA FEDERACIÓN VASCA DE TENIS

El Master Bilbao ha sido todo un éxito. Hemos podido ver un tenis de muchísimo nivel y unos partidos entretenidos. Analizaré el rendimiento de cada jugador:

Feliciano acusó la post Copa Davis y no ofreció el nivel esperado. Guillermo Olaso aprovechó la invitación de la organización. Dio el 110% y agradó al público bilbaíno. David Ferrer se mostró sólido, rápido y con la inercia positiva de sus victorias de la Davis, pero acusó el cambio de superficie y de raqueta, y se encontró con un inconmensurable Almagro. Robredo llegó muy motivado y con intención de ganar el torneo. Además, entre él y Ferrero hay un pique sano sobre quién debería haber sido el 5º jugador del equipo de la Davis tras Nadal, Verdasco, Ferrer y Feliciano. Tomi luchó, se agarró y metió mucha presión, pero no pudo con Ferrero.

Y vamos con los dos finalistas: Almagro, que entró a última hora tras 'fallar' Verdasco, ha desplegado un tenis soberbio. Es el que pega más duro a la bola, su revés a una mano es una joya y su saque es un cañón. Normalmente le pierde un poco la cabeza, pero su nuevo entrenador, José Perlas, lo está enderezando y, si se centra, seguramente se meta en el 'top 15'. Juan Carlos Ferrero me ha recordado a la época en que fue número 1 mundial y ganó Roland Garros. Serio, concentrado, sólido, rapidísimo, ganando los puntos importantes y dando la sensación de que es el jefe. Resumiendo, buen torneo y a ver si en breve podemos tener en Bilbao un torneo oficial de la ATP.