Derechos muy torcidos

Harta estoy! De tantos derechos que no palpamos la gente de bien, esos que ni robamos, ni matamos, los que vivimos de una nómina, que somos los que mantenemos el país, al lado de tanto chorizo de guante muy negro, que sale casi impune. Harta de tanta ayuda social pública, que sale de mis bolsillos para gente que vive de la mentira, de tanta gente españolita para recoger medallas pero foránea para pagar impuestos, de tanta gente 'CAR' (católica, apostólica, romana) para ir en contra del aborto o practicarlo en público, pero no le importa cuando quiere salir de ese aprieto o hay dinero por medio. Harta de tanta indefensión de las víctimas, de tanta presunción de inocencia. De tanta protección a los asesinos, de tantos beneficios a los condenados. ¿Dónde están los derechos de las víctimas, de las familias que padecen la cadena perpetua de la pérdida, del dolor? Dónde el derecho de tanto ciudadano 'robado' por gentuza amparándose en su cargo?

Harta estoy de que beber, tomar droga. sea eximente y no agravante. ¿Alguien obliga a beber.? Harta de ver que la justicia no es igual para unos que para otros, de tanto juez que ha perdido el norte y el sur también, con su interpretación de las leyes, con sentencias absurdas. Harta de tanta gente que sólo sabe de 'sus' derechos, pero ningún deber. Hartita de tanto derecho tan torcido.

Aminatu Haidar no ha robado, no ha cometido delito, no ha matado a nadie. Pide que se respete la autodeterminación del pueblo saharauri . Y como Marruecos quiere anexionar su territorio, pretende 'asesinarla' democráticamente o al menos encarcelarla con el consentimiento del Gobierno de España. Dice Biadillah, secretario general del partido Autenticidad y Modernidad, que Marruecos no devuelve el pasaporte a Aminatu porque «el pueblo no quiere». ¿Cuándo se lo han preguntado? El comportamiento de Marruecos con los saharauis es cada vez más impositivo y menos respetuoso. En el caso de Haidar, el Gobierno marroquí no respeta sus derechos. Tampoco el español, que además muestra incapacidad, debilidad y claudicación porque acordó traerla y acepta que siga secuestrada. Mohamed VI, el tirano, está tomando el pelo al divisor de España y muñidor de las civilizaciones.

A Aminatu la reclaman sus hijos, su familia y muchísimos saharauis. Es una mujer valiente y capaz de dar la vida por defender su causa y la libertad. ¿Hay quién de más? Moratinos dice que es Haidar quien tiene que tomar decisiones. Pero si no la dejan, ¿por qué no la permitan volver a casa? Incomprensiblemente, la ONU, inconsecuente como el ministro español, pide que Aminatu regrese a su país. Para que pueda volver, los ciudadanos debiéramos ser Edi Escobar 'llevando la silla' y apoyar a la activista, porque de lo contrario pueden dejarla morir. ::