«El PNV utilizó a 17 rehenes para negociar con Franco»

Publica un libro que recoge documentos inéditos sobre la actuación del Gobierno vasco en la Guerra Civil Carlos Olazábal Portavoz del PP en las Juntas Generales

DAVID S. OLABARRIBILBAO.
Carlos Olazábal huye de la «subjetividad» en la obra. ::
                             BORJA AGUDO/
Carlos Olazábal huye de la «subjetividad» en la obra. :: BORJA AGUDO

Carlos Olazábal, economista de profesión y portavoz del PP en las Juntas Generales vizcaínas, ha pasado años indagando en archivos de España e Italia y acaba de publicar un libro titulado 'Pactos y Traiciones. Los archivos secretos de la guerra en Euzkadi'. Se trata de una recopilación de documentos «clasificados» de la Guerra Civil que recogen las negociaciones del PNV con los militares que se sublevaron contra el Gobierno republicano. Asegura que se ha limitado a ordenar cronológicamente los textos, a partir de julio de 1936, y a acompañarlos de una «breve» descripción de sus protagonistas y una «escueta» contextualización de los hechos. La obra «carece de interpretación y opinión» para huir de la «subjetividad» y de lecturas «cainitas». Aun así, los documentos son de tal calibre que, además de «arrojar luz» sobre sucesos «oscurecidos» hasta ahora, desmontan «muchas leyendas y mitos» sobre el papel de los dirigentes jeltzales en la guerra.

-¿Por ejemplo?

-Siempre había existido la duda de si José Antonio Aguirre conoció los contactos que el PNV mantuvo durante meses con Franco, el Vaticano y las fuerzas italianas para la rendición de las tropas nacionalistas. Pues bien, según consta en la documentación, Aguirre lo supo todo desde, por lo menos, abril de 1937. Pero hay mucho más. En Bilbao se rindieron, sin pegar un tiro, diez batallones nacionalistas completos, como sucedió también en Santurtzi y Barakaldo. Con estos documentos también podemos conocer otro episodio que había permanecido oscurecido hasta ahora.

-¿Cuál es ese episodio?

-Los rehenes que los dirigentes del PNV utilizaron para garantizar su seguridad. En los últimos días de la guerra, el Gobierno vasco mantuvo presas en una finca de Santander, a escasos metros de la vivienda en la que se encontraba Aguirre, a 17 personas que pertenecían a algunas de las más importantes familias del país. Dentro de ese grupo, escogido para hacer de escudos humanos y facilitar la huida en caso de una ofensiva de las tropas franquistas, figuraban los hermanos Ybarra Gorbeña, José María Chavarri, José Gandarias, Javier y Joaquín Olazábal, Joaquín Churruca y Miguel Solchaga, hermano del general Solchaga.

«Salir del entuerto»

-¿Qué conclusiones extrae de la documentación?

-Los textos, con información directa de los distintos negociadores que intervinieron en las conversaciones, desmienten muchas de las versiones que nos ha dejado la historiografía tradicional. Hay que tener en cuenta que el PNV de 1936 se encontraba en términos ideológicos mucho más cerca de las fuerzas de extrema derecha que del Gobierno republicano. Su posicionamiento público fue una contradicción y un disparate que se puso de manifiesto durante toda la guerra. De hecho, existen documentos que hablan de que el alzamiento fracasó en Guipúzcoa porque el PNV no cumplió su compromiso. Es más, a partir de la derrota de Villarreal, todos los movimientos del PNV se dirigen a salir del entuerto en el que se había metido y conseguir firmar un pacto con Franco para cambiar de bando. Ahora bien, querían un pacto ventajoso para ellos, sin represalias y en el que se simulase una derrota militar a ojos de los republicanos.

-¿Dice que el PNV se arrepintió pronto de apoyar a los republicanos?

-Con el inicio de la guerra, el PNV se vio obligado a elegir entre su vertiente nacionalista y la católica. Triunfó la postura nacionalista frente a la opinión de importantes dirigentes del Euzkadi Buru Batzar, que se tuvieron que tragar ese posicionamiento inicial.

-Como portavoz del PP en las Juntas Generales, ¿no resulta complicado separar la publicación del libro de la batalla política actual?

-Me he limitado a ordenar y contextualizar los documentos de las negociaciones, a ponerlos a disposición de aquellas personas que quieran saber más sobre esta parte de nuestro pasado con el propósito de huir de la subjetividad. Lo que está claro es que el contenido de los textos contrasta con la propaganda y las informaciones más o menos manipuladas a las que hemos tenido acceso años después.

-¿Por qué decidió recopilar los documentos?

-Por curiosidad y animado también por un buen amigo, José Díaz Herrera. Después, cuando descubrí los fondos italianos, y más concretamente los del Estado Mayor, mi curiosidad se multiplicó, al tiempo que cambiaba totalmente mi visión sobre la guerra. Es curioso que los archivos de los tres protagonistas más importantes de la denominada 'rendición de los vascos' -Franco, Aguirre y Prieto- no guarden un solo documento de estas negociaciones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos