La Ikurriña

Diseñada por Sabino Arana como enseña bizkaitarra, fue izada por vez primera el 14 de julio de 1894, día de la inauguración del Euskeldun Batzokija

IMANOL VILLA
La Ikurriña

El sábado 14, á las seis de la tarde se izó en el balcón de la Sociedad, la bandera bizkaina en señal de inauguración», proclamó con alegría el periódico nacionalista Bizkaitarra el 21 de julio de 1894. No era para menos. Tan sólo siete días antes el padre del nacionalismo vasco, Sabino Arana, había visto cumplido el sueño de fundar en Bilbao una sociedad de recreo para «los muchos euskerianos residentes en la villa y alrededores que están conformes o simpaticen con las doctrinas de Bizkaitarra». Se trataba del Euskeldun Batzokija, organización iniciática del nacionalismo vasco. El acto más importante de la inauguración consistió en izar la ikurriña -tarea llevada a cabo por Ciriaco Iturri y Urlézaga como socio más antiguo-, es decir, la nueva bandera que Sabino Arana había diseñado como símbolo del bizkaitarrismo. Se estrenaba así, con rango de oficialidad, la enseña que con el paso del tiempo habría de convertirse en el estandarte de todos los seguidores de la doctrina de Arana. No era un mero símbolo. La bandera que aquel día de primavera de 1894 fue colocada en el balcón del segundo piso del número 34 de la calle Correo de Bilbao reunía las aspiraciones centrales del nacionalismo primigenio de Sabino. Todo en ella tenía su sentido, su profundo significado. Hasta el tamaño de la enseña fue tenido en cuenta, ya que sus medidas eran de 2,80 x 5 metros. Pretendieron con ello que fuera la bandera más grande de cuantas ondeaban en Bilbao.

Café Iruña

Fue el hermano de Sabino, Luis Arana, el que cuarenta años después rememoraba el momento en el que se esbozó la enseña nacionalista. Según explicó, la ikurriña había tenido como antecedente un estandarte -diseñado por ambos hermanos en el café Iruña de Pamplona- que la delegación vizcaína había exhibido en Castejón el 17 de febrero de 1894, en un acto celebrado para recibir a los diputados navarros que regresaban tras negociar con el Gobierno la situación fiscal del viejo reino. A decir verdad, el aspecto de aquella bandera primigenia distó mucho del diseño final que pudo verse meses más tarde en la calle Correo de Bilbao. Una cruz roja de San Andrés sobre un fondo blanco y junto a los lemas, en euskera y castellano, alusivos al acto en cuestión. Después de lo de Navarra, «antes de inaugurarse el 14 de julio de 1894 el Euskeldun Batzokija -recordaría Luis Arana- hallándome yo dibujando las letras, escudo, etc., para la fachada de aquel centro, me dijo Sabino: 'Mira, ¿qué te parece este diseño de la bandera para Bizkaya, que concuerda con el escudo?'. Me gustó el razonamiento que me hizo, la dibujé y di los colores convenidos. Es una bandera bicrucífera diseñada por solo Sabino».

La nueva enseña sabiniana resumía a la perfección la singularidad más profunda de Vizcaya. En ella se condensaba el lema que servía de base a la ideología impulsada por su creador: Jaungoikoa eta Lagizarra («Dios y Ley Vieja»). Era roja en su fondo, como también lo era, a juicio de Sabino, el escudo de los vizcaínos por simbolizar este color a la raza de la nación vasca, el pueblo. Sobre ello destacaba la cruz verde de San Andrés en recuerdo de la batalla de Arrigorriaga que, precisamente, tuvo lugar un día de San Andrés de 888. Representaba las instituciones y la independencia vizcaínas. Sobre todo ello destacaba, imponente e impoluto, Dios, simbolizado en el blanco de la cruz latina. Con esta composición, la ikurriña resumía la espina dorsal de la ideología nacionalista. Era el símbolo perfecto, pues cada parte tenía su significado. Todo un compendio simbólico. El propio Sabino Arana lo reconocía cuando escribió en el Bizkaitarra que «el lema, el escudo y la bandera de Bizkaya significan la misma cosa, a saber: los derechos eternos de Dios y los derechos nacionales de Bizkaya».

Jaun Goikoa

Pese a lo que pudiera pensarse, Sabino Arana no diseñó la bandera como enseña para Euzkadi, sino para Vizcaya. Como bien señaló su hermano Luis en 1932, aquella limitación en cuanto a la capacidad representativa del símbolo en cuestión se debió al sentimiento bizkaitarra del propio Sabino, que le impedía imponer esa bandera a todos los vascos. De hecho, en 1912 los nacionalistas hicieron suya una bandera para Euzkadi bastante distinta a la descrita. De fondo rojo y con seis barras verdes horizontales en representación de los seis estados históricos vascos. Sobre todo ello destacaba la cruz blanca que simbolizaba a Jaun-Goikoa. Sin embargo, de nada sirvió la intención inicial de Sabino. Poco a poco, a medida que el nacionalismo se extendió por todos los territorios vascos, la que fuera bandera de Vizcaya, la misma que se izó en la calle Correo en 1894, se convirtió en la de todos los nacionalistas aunque Luis Arana, fiel a la querencia de su hermano, la consideró siempre representativa exclusivamente de los vizcaínos. Las dudas terminaron el 21 de octubre de 1936, cuando la ikurriña se convirtió en la bandera oficial de Euzkadi gracias a una propuesta del que fuera ministro de Industria del primer Gobierno vasco, el socialista Santiago Aznar.

Dentro del proceso emprendido por Sabino Arana a la hora de diseñar y elaborar símbolos para el nacionalismo, también estuvo el de la modificación de los ya existentes o, más bien, su adecuación a las exigencias ideológicas del movimiento. Fueron las ideas las que primaron en la confección de todo el imaginario simbólico nacionalista frente, incluso, a la tradición. De hecho, en algunos casos los elementos tradicionales cargados de significado histórico quedaron eliminados en beneficio de una particular interpretación del pasado vasco. Así, el escudo de Vizcaya sufrió hondas modificaciones. En la interpretación de Sabino, se eliminaba la cabeza del león por ser ésta la representación de los españoles y los lobos por simbolizar a los señores. Sólo mantenía el roble y la cruz porque el primero simbolizaba la independencia de Vizcaya y el segundo, su catolicismo. Es decir, también aquí estaba presente el lema Jaun-Goikoa eta Lagizarra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos