Cementerio nuclear

JAVIER CASTROVitoria-Gasteiz

'Cementerio nuclear' ya no existe en el diccionario del Gobierno. El pasado mes de julio se anunciaba para 2013 el cierre y desmantelamiento de la central nuclear de Garoña. Algún iluso quizá pensó que la historia se acabaría ahí y que podríamos respirar tranquilos. Días atrás, sin embargo, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, se sacaba de la manga la instalación próxima a la central de una planta piloto de gestión y almacenamiento de recursos radiactivos.

Así como la Real Academia de la Lengua Española se toma su tiempo en incluir nuevas definiciones en el diccionario, con el objetivo de 'limpiar, fijar y dar esplendor' a la lengua, el Gobierno no duda en rápidamente tergiversar términos menos populares con el fin de 'ensuciar, engañar y dar gato por liebre' a sus ciudadanos, cuando los intereses así lo requieren.

El sueño de olvidarnos de la pesadilla nuclear en la zona se evapora con estos trileros que tenemos como representantes.