Francia vuelve a condenar en rebeldía al hijo de 'Josu Ternera'

FERNANDO ITURRIBARRÍA| CORRESPONSAL. PARÍS
Egoitz Urrutikoetxea./
Egoitz Urrutikoetxea.

La Justicia francesa ha vuelto a condenar en rebeldía a Egoitz Urrutikoetxea Laskibar, que se encuentra en la clandestinidad al igual que su padre, el histórico dirigente de ETA José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, 'Josu Ternera'. Una sentencia, publicada ayer por el Tribunal Correccional de París, le impone dos años de prisión mientras dicta penas de siete y seis años para Oier González Bilbatua y Urtzi Zubizarreta Lizundia, respectivamente, detenidos el verano de 2005 en Grenoble (este de Francia).

La corte, presidida por la jueza Jacqueline Rebeyrotte, ordenó la prohibición definitiva de residir en Francia de los dos presos, medida que facultará su expulsión cuando hayan cumplido condena. Esta pena accesoria de destierro no fue pronunciada contra Urrutikoetxea, ya que tiene ciudadanía francesa pues nació hace 35 años en Bayona (País Vasco francés).

El hijo de 'Josu Ternera', huido desde el otoño de 2003, ya había sido condenado en rebeldía en julio de 2007 en París. Entonces se le endosó una pena de cuatro años porque su rastro fue detectado en un piso en Burdeos del aparato financiero e internacional.

Esta vez la nueva condena obedece al hallazgo de sus huellas en un piso y una cochera descubiertos el verano de 2005 en Vichy (centro de Francia), infraestructuras que había alquilado con nombre falso la primavera de aquel año. La sentencia confirma la orden de busca y captura dictada en su contra el pasado 6 de mayo por el juez antiterrorista Philippe Coirre, instructor de la causa.

Las penas impuestas a los dos procesados presos se aproximan a los siete u ocho años solicitados en la vista oral por el fiscal antiterrorista Alexandre Plantevin. El acusador situó a González (Mundaka, 1979) «a la cabeza de una estructura de formación de jóvenes reclutas» que operó de 2003 a 2005 en pisos francos de Limoges y Saint-Etienne. De Zubizarreta (San Sebastián, 1983) dijo que había sido subordinado de Ramón Sagarzazu Gaztelumendi, jefe del aparato internacional, hasta pasar al militar a comienzos de 2005.