Tontxu actúa hoy en Bilbao con una intérprete de lenguaje para sordos

DIANA ROMÁNBILBAO
Tontxu Ipiña./
Tontxu Ipiña.

El cantautor bilbaíno Tontxu Ipiña vuelve a su ciudad natal con la intención de pedir perdón a sus seguidores. «Llevo tres años sin actuar aquí, por eso vengo pidiendo perdón. Me gusta tocar en Bilbao, pero a veces no depende de uno».

Da un concierto esta noche, a las 21.30 horas, en la sala BilboRock de La Merced, donde acompañará su voz sólo con la música de una guitarra. «Además traigo a una chica que interpreta las canciones para sordos». Evelin Vega ha traducido cuarenta conciertos de Tontxu a su lenguaje de señas. Asegura que, cuando Vega representa las canciones, «se convierten en una especie de danza, porque más que traducirlas, las interpreta», explica. Tontxu afirma que esta traducción es una forma de integrar e integrarse. «Cuando hablamos de gente con discapacidades, siempre nos referimos a su integración, pero yo creo que no son sólo ellos quienes se tienen que integrar, nosotros también tenemos que hacerlo».

Tocará las canciones de su último disco, 'En el nombre del padre', en el que el artista ha querido resumir la experiencia durante sus tres años con su hija. «Es algo maravilloso». Este «padre soltero» se queja de los problemas que pone la justicia a muchos hombres separados a la hora de otorgar la custodia compartida. «¿Qué pensarías de alguien que sólo se ocupa de sus hijos cuatro días cada mes? Pues que es un mal padre, y lo es porque la Justicia lo impone».

El autor del tema 'Somos de colores', está muy comprometido con las causas sociales. Ha tocado en el Sahara para recordar que allí «hay un pueblo olvidado» e hizo lo mismo a principios de año en Palestina, en la ciudad de Hebrón. «Es el campo de concentración más grande del mundo. Allí los palestinos vive n en unas condiciones pésimas». Esta noche vuelve a Bilbao para reencontrarse con su seguidores, quienes seguro que le perdonan su larga ausencia, porque según dice, «son un público fiel».