Urkullu apuesta por regular «bien» el aborto para que «sea un mal menor»

José Luis Bilbao se declara contrario, pero argumenta que «no debe de ser un delito» para las mujeres y los sanitarios

J. MÉNDEZBILBAO
El presidente del PNV rebatió ayer a Iceta en su blog. / EL CORREO/
El presidente del PNV rebatió ayer a Iceta en su blog. / EL CORREO

Íñigo Urkullu respondió ayer desde su blog al obispo auxiliar de Bilbao, Mario Iceta, quien el pasado miércoles solicitó al PNV que recapacitara sobre su apoyo a la reforma de la Ley del Aborto. El presidente del partido defendió su postura con el argumento, «desde una profunda convicción cristiana y pensando en un Dios misericordioso», de que «si es imposible evitarlo (el aborto), intentar que sea un mal menor».

Iceta había llamado la atención de sus feligreses sobre el respaldo peneuvista a la reforma que, a su juicio, «contrasta llamativamente» con la trayectoria de «humanismo cristiano» de esa formación y lo «contradice».

Urkullu reconoce que el obispo auxiliar «está en su derecho» de hacer estas reflexiones, pero negó que la postura del PNV «tenga nada que ver con ningún apoyo, acuerdo o consenso con Rodríguez Zapatero» y dudó de que «toda la Iglesia católica tenga una posición común» al respecto. Al tiempo, el presidente del PNV mostró su sorpresa ante el hecho de que Iceta sólo haya hecho este llamamiento público a su partido. «Supongo - escribe en su publicación digital- que el obispo auxiliar habrá hablado también con representantes de otras formaciones políticas».

El presidente del PNV sostiene que, como la sociedad actual ha aceptado «la legitimidad de la práctica del aborto», lo que ahora toca es proceder a «una mejor regulación».

«Cabría una postura cómoda, y aduciendo razones de conciencia personal, de no entrar a debatir la cuestión, o para mayor descanso en un ejercicio de 'aparta de mí este cáliz', solicitar la retirada del proyecto. Obviamos, si procedemos así, la existencia de una regulación. Más bien, la existencia de una realidad social», argumenta Urkullu.

El papel de la pareja

Para el dirigente nacionalista, el debate debería situarse en la regulación jurídica de la práctica abortista ya existente, sin entrar en consideraciones morales, y llenar así los actuales vacíos legales. En cuanto a las condiciones que su partido pone a su respaldo a la reforma, Urkullu defiende que «debería admitirse la validez del consentimiento» de la menor a partir de los 16 años, «pero con la participación-intervención de los padres», sin detallar el alcance de esta intervención paterna. «Deberá haber una acreditación del conocimiento por parte de los padres y del tutor legal (no es una cuestión fácil en casos de familias desestructuradas o culturas ajenas a la cristiana, pero tampoco en la generalidad)», dice.

El presidente del PNV llama también la atención sobre el hecho de que nadie, en todo el debate generado en los últimos meses, haya hablado de pulsar la opinión de la pareja de la joven embarazada que decide abortar. «Es curioso que no se hable de la pareja», escribe Urkullu.

Por su parte, José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya, aseguró ayer que, personalmente, está «en contra del aborto, pero aquí, cuando se mezcla el debate ético con el jurídico, mal vamos». La pregunta a plantearse, dijo, es: «¿Si una mujer aborta, debe ir a la cárcel?». A su juicio, abortar «no es un delito». «Una mujer no debiera ir a la cárcel si aborta y el médico que la atiende tampoco. Una cosa es el debate ético, de principios y de valores, y otra cosa es la regulación legal», subrayó.