Las gestiones para liberar al 'Alakrana' se aceleran al cumplirse una semana de secuestro

Las negociaciones «van bien», según asegura uno de los mayores expertos en piratería Atuneros vascos siguen llegando a las Seychelles para embarcar 'soldados de fortuna'

ÍÑIGO DOMÍNGUEZ| ENVIADO ESPECIAL. SEYCHELLES
Ekaitz, hijo del cocinero José Luis Vildosola, busca noticias por Internet sobre el secuestro del 'Alakrana'. / MAIKA SALGUERO/
Ekaitz, hijo del cocinero José Luis Vildosola, busca noticias por Internet sobre el secuestro del 'Alakrana'. / MAIKA SALGUERO

El secuestro del 'Alakrana', el atunero de Bermeo capturado por piratas somalíes la noche del pasado día 2, cumple hoy una semana, sin ninguna novedad, y ya supera el cautiverio del 'Playa de Bakio', liberado en abril de 2008 después de seis días en manos de sus captores. En aquella ocasión, el buque pudo regresar tras el pago de un rescate de un millón de euros, como confirmaron entonces fuentes de la negociación. Esta vez los piratas han pedido una cifra incluso superior, según adelantó este periódico. Sobre la marcha de las negociaciones, el que es considerado como máximo experto de referencia en los secuestros de Somalia, Andrew Mwangura, director del Programa de Asistencia a Navíos del Este de África y mediador en numerosos casos, aseguró anoche en conversación telefónica desde Mombasa que la situación del 'Alakrana' es «buena», en el sentido de que se han establecido las bases adecuadas para negociar. No obstante, añadió que en este momento es difícil saber cuánto se puede alargar el secuestro.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Ejecutivo haría lo posible para que el apresamiento no fuera más largo que el del 'Playa de Bakio'. «Vamos a intentar que no lo sea, pero no depende sólo de nosotros», explicó. La tripulación, con ocho vascos, ocho gallegos y 20 marineros de seis países, se encuentra bien, según declaró el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, que dijo tener «constancia de forma fehaciente». La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, dio más detalles y aclaró que el Ejecutivo no tiene contacto con el 'Alakrana': «Es indirecto, desde el barco se llama al armador y éste se comunica con nosotros, como mínimo, una vez al día».

De este modo se percibe que el peso de la negociación lo lleva el armador, como indica la experiencia de los secuestros anteriores. La gestión y el pago del rescate suelen correr a cargo de la compañía y sus aseguradoras. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que para cualquier Gobierno un rescate es una cuestión delicada, y oficialmente prefiere mantenerse a distancia y en un discreto segundo plano. De hecho, al anunciar la liberación del 'Playa de Bakio' el año pasado, Fernández de la Vega se las arregló de forma ambigua para no aclarar en ningún momento si se había pagado o no.

Es en este segundo plano donde tiene un papel decisivo el embajador de España en Nairobi, Nicolás Martín Cinto, que ha mediado eficazmente en al menos tres secuestros en Somalia en los últimos dos años -un médico, un fotógrafo y el 'Playa de Bakio'- y conoce los difíciles canales de comunicación en este torturado país del Cuerno de África. Él mismo habló con el capitán en la primera ronda de llamadas permitida por los piratas. Fragueiro confirmó, en contradicción con la ministra Espinosa, que la embajada tiene «una comunicación diaria» con la tripulación retenida y que el rescate sigue «las mismas pautas» que en otras ocasiones, en una probable alusión al 'Playa de Bakio'.

Sin llamadas

La negociación avanza y el silencio absoluto se ha impuesto en torno al secuestro a medida que pasan los días, para no entorpecer la liberación. Defensa, por primera vez, no ofreció ayer novedad alguna y no hubo comparecencia de responsables del Estado Mayor. Portavoces del ministerio confirmaron que el buque sigue en el mismo lugar, fondeado a 1,47 millas de la costa somalí de Haradhere, y vigilado de cerca por la fragata española 'Canarias' y la francesa 'Germinal'.

En teoría, según explican fuentes de la compañía, los familiares de los rehenes no habrían vuelto a recibir más llamadas, desde la primera del domingo, aunque tal vez no sea así y se prefiera no divulgarlo. Sin embargo, coincide con la versión de la familia del único rehén de Seychelles de la tripulación, Wilson Jean Pilate, que sólo ha podido hablar en una ocasión con los suyos.

Entretanto, siguen llegando a Victoria, la capital de Seychelles donde tiene su base la flota española del Índico, más atuneros que esperan incorporar soldados privados en los próximos días. Tanto las armas como los nuevos cuerpos de seguridad, cuatro en cada buque, llegan mañana. En puerto ya había dos naves, el 'Intertuna I' y el 'Intertuna II', pero ayer llegaron el 'Intertuna III' y el 'Artza'. Son la mitad de los ocho atuneros con bandera de Seychelles, pero de propiedad española, que dado su pabellón pueden contratar militares privados de élite con todo tipo de armamento.

El Gobierno español no ha querido dotar de soldados a la flota española, al contrario que Francia, pues argumenta que legal y operativamente es imposible, y sólo permite agentes de seguridad privada con un arma larga. Pero esto no incumbe a los barcos con bandera extranjera y el Gobierno de Seychelles ya les ha dado el visto bueno. Todas las compañías españolas del Índico tienen algunos barcos con este pabellón para optar a más cuotas de pesca y por las ventajas fiscales.

Dudas legales

Portavoces del Ministerio de Defensa eludieron valorar ayer la cuestión y no supieron aclarar si esta solución crea algún problema legal. Se remitieron a Justicia, Interior y Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. No obstante, fuentes este último ministerio explicaron que los buques de capital español con bandera de Seychelles quedan, a todos los efectos y jurídicamente, bajo la autoridad de las autoridades de ese país, y por tanto no entran a valorarlo ni tienen nada que decir al respecto. De hecho, añadieron fuentes del sector, estos buques no tienen, por ejemplo, la 'caja azul' de control de movimientos de la UE de la flota española.

Fuentes oficiales apuntaron un detalle no contemplado hasta ahora: independientemente de que el Gobierno español acepte o no enviar militares a los atuneros, en ningún caso podrían ir a los barcos con bandera extranjera. Es decir, los atuneros vascos con pabellón de Seychelles habrían tenido que recurrir siempre a la seguridad privada. Junto a los ocho buques españoles con bandera de las islas que faenan en este momento en el Índico, hay otros siete que llegarán en los próximos meses, con lo que el total de barcos que contratarán 'soldados de fortuna' se eleva a quince, según detalló ayer el secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco), Juan Vieites.

Vieites criticó al Gobierno por rechazar el envío de militares y le pidió dejar a un lado las «elucubraciones» legales. «Parece que estamos en un país tercermundista», reprochó. También censuró el anuncio del arresto de dos de los piratas, el pasado domingo, como un gesto mediático que puede complicar la resolución del secuestro.

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