Zapatero sube los impuestos a todos

El Gobierno elimina la deducción de los 400 euros, incrementa el IVA y aumenta el gravamen de las rentas procedentes del ahorro Espera conseguir 11.000 millones de euros con las nuevas medidas

CÉSAR CALVAR| COLPISA MADRID
Las vicepresidentas María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado, al entrar en la sala donde dieron cuenta de la aprobación del proyecto de Presupuestos del Estado. / EFE/
Las vicepresidentas María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado, al entrar en la sala donde dieron cuenta de la aprobación del proyecto de Presupuestos del Estado. / EFE

El Gobierno subirá los impuestos, pero no sólo a los ricos, aunque sí serán ellos quienes sufran el mayor castigo en sus ganancias no provenientes del trabajo. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, desveló ayer el contenido del incremento fiscal que el Ejecutivo de Zapatero proyecta para 2010 y con el que espera conseguir unos 11.000 millones de euros -cifra equivalente a un 1% del PIB-, de los que sólo 6.500 ingresarán en caja ese año porque el resto se lo ahorra al no tener que devolvérselo a los ciudadanos.

Salgado afirmó que la subida de impuestos aprobada es justa y solidaria y requerirá un «mayor esfuerzo» de quienes «tienen más». Sin embargo, el grueso de los ingresos adicionales saldrá de la subida del IVA, que desde el próximo 1 de julio afectará a todos los contribuyentes, así como de la eliminación de la deducción de los 400 euros, que repercutirá sobre todo en las clases medias y bajas.

Los cambios introducidos en el IVA, el principal impuesto que penaliza el consumo y que pagan todas las personas cada vez que compran un bien o servicio, consisten en un incremento de los gravámenes que se aplican a sus tipos general y reducido.

El general, al que los contribuyentes tributan por la adquisición de la gran mayoría de los productos, aumentará dos puntos a partir del 1 de julio, del 16% al 18%, y el reducido pasará en la misma fecha del 7% al 8%. El Gobierno ha renunciado a subir el tipo súper reducido del 4%, aplicable a productos considerados de primera necesidad.

Consumo y confianza

La recaudación adicional que Hacienda espera obtener con esta subida de tipos es de 5.150 millones de euros. La vicepresidenta económica explicó que la decisión de retrasar al segundo semestre su entrada en vigor obedece a la convicción del Ejecutivo de que para entonces «la recuperación económica ya habrá comenzado» y que, por tanto, el efecto negativo que toda subida de precios tiene sobre el consumo será limitado. «Lo que más influye en el consumo es la confianza», recalcó Elena Salgado.

Pese a estos aumentos, los tipos de gravamen del IVA serán aún inferiores el año próximo a los aplicados en otros países como Alemania, Francia y Portugal. En concreto, España es el segundo país con menor recaudación por este concepto de toda la Unión Europea, tan sólo por encima de Luxemburgo.

La otra gran novedad de la reforma fiscal dada a conocer ayer consistirá en la introducción de una tributación progresiva de las ganancias del capital; es decir, de los réditos que generan el ahorro y la inversión, hasta ahora gravados al 18% vía IRPF. A partir del 1 de enero, los primeros 6.000 euros de rentas tributarán al 19%.

Salgado detalló que en España hay unos 11,5 millones de ahorradores que por esta vía obtienen menos de 6.000 euros anuales. En estimaciones de la ministra, esta subida les supondrá un incremento de sus tributos en una media de seis euros anuales.

El golpe será mucho mayor para quienes superen ese umbral de 6.000 euros de ganancias al año, pues ellos verán aumentado su gravamen del 18% al 21%. La vicepresidenta explicó que, a día de hoy, hay aproximadamente 100.000 contribuyentes con rentas de capital superiores a 60.000 euros, a quienes esta reforma les acarreará un aumento tributario medio de 5.000 euros. Y los que perciben por esta vía un millón o más -en este caso no dijo cuántos son- verán incrementada en unos 30.000 euros su factura fiscal. Tampoco detalló cuántos contribuyentes están en la franja de los que obtienen entre 6.000 y 60.000 por rentas de capital -son el grueso- ni, por lo tanto, la media de incremento que les supondrá esta medida. En conjunto, la subida aportará 800 millones a las arcas públicas.

Promesa electoral caída

También tendrá impacto en todos los contribuyentes la eliminación para el año próximo de la deducción general de 400 euros, que el propio Zapatero estableció hace tan sólo año y medio para perceptores de rendimientos del trabajo y de actividades económicas. Esta supresión tendrá un efecto anual a favor de las arcas del Estado de 5.700 millones de euros.

Esa deducción fue impulsada por el presidente del Gobierno en vísperas de las elecciones generales de 2008 con el pretexto de fomentar el consumo y aliviar la situación de las familias perjudicadas por el aumento de la inflación y la subida de las hipotecas. Para justificar su supresión, el Ejecutivo señala que esa situación «ha cambiado».

En todo caso, la liquidación de los 400 euros choca con los anuncios gubernamentales hechos hasta ahora de que ningún asalariado pagaría más el año próximo por lo que ingresa fruto de su empleo, toda vez que quienes se beneficiaban de esta deducción -todos los cotizantes-, verán a partir del 1 de enero aumentadas sus retenciones y el desembolso final.

Pymes y autónomos

También habrá cambios en el Impuesto de Sociedades. Tal y como adelantó el presidente del Gobierno en el Debate sobre el Estado de la Nación, disminuirá en cinco puntos, del 25% al 20%, el tipo para las pymes con menos de 25 trabajadores que mantengan el empleo y tengan una cifra de negocio inferior a 5 millones. El efecto estimado de esta medida en la recaudación es una reducción de 700 millones. Asimismo, adopta una fórmula similar en el IRPF para autónomos.

La vicepresidenta dejó abierta la puerta a la introducción de nuevos impuestos, como las llamadas 'tasas verdes' que graven por ejemplo la emisión de gases contaminantes, cuando entre en vigor la Ley de Economía Sostenible que prepara el Ejecutivo.

Lo que el Gobierno no se ha decidido finalmente a tocar es la fiscalidad de las sociedades de inversión colectivas (sicav), que estaban en su punto de mira. Elevar su imposición suponía el riesgo de que las grandes fortunas prefiriesen invertir en otros países.