La Audiencia prohíbe los actos de Etxerat que había autorizado el Tribunal Superior

Dice que las manifestaciones de Mondragón buscan «ensalzar» a ETA Interior elabora un informe de la actividad del colectivo afín a los presos

M. PÉREZ| BILBAO
La Ertzaintza actuó ayer en la plaza de Mondragón para que no se exhibieran fotos en un 'poteo' popular coincidente con el acto de Etxerat. / I. PÉREZ/
La Ertzaintza actuó ayer en la plaza de Mondragón para que no se exhibieran fotos en un 'poteo' popular coincidente con el acto de Etxerat. / I. PÉREZ

«Clara manifestación exteriorizada y objetiva de ensalzar a un terrorista». A la Audiencia Nacional le bastó ayer este argumento para zanjar el debate sobre las tres concentraciones convocadas hasta el próximo martes por Etxerat a favor de los presos de ETA, que fueron primero condicionadas por el Departamento vasco de Interior a la no exhibición de símbolos etarras, y más tarde autorizadas libremente por el Tribunal Superior de Justicia de Euskadi. Todas prohibidas. Así lo ha decidido el juez Eloy Velasco, quien, sobre la reflexión anterior, considera que evitar la celebración de los actos de Etxerat impedirá también la posible comisión de un delito de enaltecimiento del terrorismo.

La resolución aviva la polémica surgida el jueves, cuando se supo que el alto tribunal vasco había atendido las reclamaciones del colectivo de familiares de presos etarras contra la orden del Ejecutivo autónomo de manifestarse sólo si no portaban imágenes de sus allegados. Desde el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, hasta once asociaciones de víctimas del terrorismo precisaron que la exhibición de fotos de presos es una «humillación» a quienes han recibido, directa o indirectamente, el disparo de ETA. El consejero de Interior, Rodolfo Ares, acusó también el golpe y calificó de «tremendo error» el fallo de los magistrados vascos.

Ayer, la situación volvió a dar otro vuelco. El juez Eloy Velasco determinó que las movilizaciones de Etxerat, así como un homenaje convocado hoy por Askapena en Mondragón al presunto etarra Pakito Arriaran, forman parte de «una estrategia de apoyo a las actividades delincuenciales de ETA» y directamente las prohibió. Con y sin exhibición de fotos.

La primera concentración debía celebrarse ayer -la Ertzaintza retiró algunos carteles que pedían el regreso de los reclusos a casa e identificó a sus portadores, sin más incidentes- y las restantes, el lunes y el martes. El auto afirma que su fin es «ensalzar el curriculum criminal de los delincuentes terroristas». Algo parecido dice el magistrado sobre el tributo a Pakito, cuya autoría corresponde a la «rama internacionalista de ETA llamada Askapena». Velasco recibió recientemente duras críticas por dejar en libertad provisional a la etarra Maite Aranalde, posteriormente huida. Sin embargo, en círculos de la Magistratura se le tiene por un profesional minucioso que ejerce un valioso papel en la lucha antiterrorista. Suyas son las causas contra Arnaldo Otegi por enaltecimiento o la investigación del asesinato del empresario Inaxio Uria. En los últimos dos meses ha dictado varias resoluciones sobre la exhibición de retratos de etarras en manifestaciones o bares y ayer mismo prohibió 24 actos programados por la ilegalizada Segi durante este fin de semana en Euskadi y Navarra con motivo del 'gudari eguna'.

La sentencia del magistrado revoca así la del Tribunal Superior vasco, aunque éste, en su fallo, ya se curaba en salud al centrarse en el aspecto técnico de la polémica: no entraba a valorar la estrategia del Gobierno autónomo contra las fotos de etarras y reconocía la existencia de jurisprudencia suficiente para aseverar que, «en ocasiones y según el contexto», la exhibición de esas imágenes supone exaltación del terrorismo, aunque en el caso de las concentraciones de Etxerat sometidas a debate esa relación «no está suficientemente argumentada».

Ayer mismo, la Asociación Profesional de la Magistratura volvió a llamar la atención sobre este extremo y sugirió que Interior debería «haber sido más pulcro» a la hora de avalar su decisión. «Los jueces no podemos hacer lo que nos dé la gana ni añadir las pruebas que no se nos dan, aunque sepamos que hay un trasfondo justo y estemos de acuerdo con esa política de retirada de imágenes», señaló.

Dolor y menosprecio

Frente al auto del TSJPV, el fallo de la Audiencia entra a saco en lo que considera el fondo del debate: si las manifestaciones se hallan supuestamente bajo la cobertura de ETA. Velasco sostiene así que «no responden al ejercicio de la libertad de reunión y manifestación, ni al derecho a la libertad de expresión», sino que su propósito es «contribuir al ensalzamiento de la trayectoria delictiva ilícita de miembros activos de ETA actualmente en prisión, constituyendo por lo tanto actos preparatorios exteriorizados de un presunto delito de enaltecimiento de terroristas y consiguiente incremento y reactivación del dolor causado a sus víctimas, menospreciándolas».

El magistrado cree que detrás de las convocatorias «se encuentra ETA en sus múltiples facetas», aunque se hayan «disfrazado» y usado para los trámites administrativos a «familiares de los homenajeables». Aparte del enaltecimiento, otro objetivo sería, según la resolución, «mantener la fidelidad de sus militantes tanto en las cárceles como fuera» y captar a nuevos adeptos.

La polémica sobre las movilizaciones de Etxerat tuvieron su continuación ayer en el Parlamento vasco, donde el consejero de Interior, Rodolfo Ares, anunció que la Ertzaintza elabora un expediente «global» sobre la organización de familiares de presos y sus fines, con el fin de enviarlo a los jueces para que decidan si es preciso adoptar «alguna medida». El dato lo dio a conocer en una sesión donde el PP se posicionó a favor de la ilegalización del colectivo y pidió que toda la información recogida por la Policía se traslade al Tribunal Supremo. Ares ratificó que «no vamos a cansarnos de velar por el cumplimiento de la ley ni vamos a cansarnos de quitar carteles, fotos y pintadas que supongan apología del terrorismo o humillen a las víctimas».