Las comisiones bancarias suben más de un 6% en un año

Las organizaciones de consumidores denuncian que las entidades financieras pretenden sanear sus balances aumentando el cobro por sus servicios

JESÚS L. ORTEGA| BILBAO
Las comisiones bancarias suben más de un 6% en un año

Tener una cuenta corriente o una

libreta a la vista, sacar dinero de ella, también ingresarlo, o no hacer ni una cosa ni otra -la falta de movimientos se penaliza-, disponer de una tarjeta de crédito, hacer uso de ella en cajeros automáticos y comercios, cobrar un cheque, realizar una transferencia y otro largo etcétera de operaciones bancarias que puede llegar hasta el medio millar cuestan dinero al usuario. Y, a pesar de la crisis, o precisamente por ella, cada día más.

Según datos del Banco de España a 31 de julio pasado, en los últimos 12 meses las comisiones correspondientes a la veintena de operaciones más habituales que un cliente tipo realiza con su entidad financiera han subido una media del 6,1%. Es decir, 7,5 puntos por encima de la inflación registrada en España en el mismo periodo, que se encuentra en su nivel más bajo de la historia con un -1,4%. En lo que va de año, el encarecimiento medio por la prestación de esos servicios ha sido del 2,9%, mientras que los precios acumulan una caída del 0,6% desde enero.

La aplicación de estos incrementos en tiempos de recesión económica como los actuales, y cuando la mayoría de bancos y cajas aún siguen presentando beneficios multimillonarios -sus ganancias conjuntas superaron los 25.400 millones de euros netos en 2008, y en el primer trimestre de este año suman ya 6.100 millones-, suscitan la indignación de los usuarios. cuyas quejas y reclamaciones se han disparado. Dirigidas primero ante las propias entidades, dado el escaso éxito que suelen tener con ellas, los clientes descontentos las canalizan hacia las diversas organizaciones de consumidores. Éstas han visto crecer las protestas recibidas de forma exponencial en los últimos meses y consideran que las entidades financieras pretenden sanear las pérdidas sufridas en sus balances por otros conceptos -deterioro de activos financieros, insolvencias, contracción del crédito, estrechamiento de márgenes de intermediación, etc.- aumentando el cobro por todos y cualesquiera de sus servicios.

Las tarjetas se disparan

Pero si la subida media de los corretajes, muy superior a la inflación, ya resulta menos llamativa, el detalle del incremento de algunas de ellas roza lo «escandaloso», según denuncian las asociaciones de usuarios. Así, en concreto, la cuota anual de las tarjetas de débito se ha encarecido nada menos que un 14,9% desde julio de 2008, cuando costaba una media de 14,02 euros, frente a los 16,11 actuales. Y no le va a la zaga el alza del 14,8% experimentado por los descubiertos en cuentas corrientes y libretas de ahorro, situación que se ha multiplicado en los últimos meses por los apuros de muchas familias y también empresas para hacer frente a sus pagos en este contexto de crisis. Los temidos 'números rojos', considerados operaciones de crédito a efectos bancarios, han pasado de costar una media de 9,25 euros hace un año a los 10,62 de hoy en día.

También por encima del 14% se ha elevado el ingreso de cheques de propia plaza (de 2,27 euros a 2,59), mientras que por los de distinta plaza se ha pasado de cobrar una media de 2,69 euros a 2,92 (un 8,55% más). Otro capítulo con un aumento notable han sido el de las transferencias. Las de propia plaza han sufrido un encarecimiento de su comisión mínima -el coste final depende de la cantidad a transferir- del 11,46% (de 3,14 euros a 3,50) y las de entre diferentes plazas, del 6,38% (de 3,29 a 3,50 euros).

Si la palma de las subidas en los últimos 12 meses se la han llevado las tarjetas de débito, el aumento del coste de las de crédito tampoco se puede decir que haya sido moderado: casi un 9,5% en su cuota de mantenimiento, que ha pasado de una media de 29,62 euros anuales hasta los 32,43.

Por contra, los corretajes que menos se han encarecido son los correspondientes a las operaciones en cajeros automáticos, que se han incrementado entre un 1,73% y un 2,85%. Su coste actual oscila entre los 0,72 euros y los 3,51, en función de si la operación se realiza con tarjeta de débito o crédito, y en cajeros de la propia entidad, de otra red o en el extranjero.

Todas estas subidas se traducen, según un estudio publicado a finales del mes pasado por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), en que cada español paga una media de 274,77 euros al año en concepto de comisiones. La entidad analizó los precios que cobran 44 bancos y cajas de ahorro de todo el país y basó sus cálculos en un cliente con una «operativa bancaria básica».

Un 50% en cuatro años

El resultado revela un goteo de pequeñas cantidades que, a la postre, suman un buen dinero, máxime si se comparan estos datos con los de los estudios que esta misma asociación realizó en 2005 y 2007, cuando el coste medio anual de comisiones por cliente se situaba en 176,42 euros y en 216, respectivamente, por lo que desde 2007 los precios por la prestación de los servicios financieros básicos se han incrementado una media del 27,1%, y nada menos que casi un 50% en los últimos cuatro años.

Ante este panorama, la práctica totalidad de las asociaciones de consumidores y usuarios del país coinciden en haber experimentado en los últimos meses un notabilísimo aumento de las reclamaciones procedentes de clientes, que denuncian cobros abusivos, cuando no indebidos, de comisiones por parte de sus entidades financieras.

«Las quejas de este tipo siempre han sido numerosas pero de un tiempo a esta parte se han multiplicado», afirma Yolanda Quintana, portavoz de la Confederación Española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (Ceaccu). «Los bancos están utilizando las comisiones como vía de incremento de sus beneficios y las están aplicando en ocasiones de forma no muy leal. Hace poco nos llegó el caso de una transferencia de 35 euros por la que habían cobrado 3 euros de comisión», explica de forma gráfica.

Del mismo modo, en Consumidores en Acción (Facua) han constatado un crecimiento del número de consultas y denuncias relacionadas con el sector bancario en el primer semestre de este año, que suman casi el 8% de las tramitadas por esta organización. A su juicio, «este aumento de reclamaciones pone de manifiesto que se está produciendo un incremento de irregularidades en el sector bancario», la mayoría de ellas por «anomalías en el cobro de comisiones, especialmente las relacionadas con cuentas que se quedan en descubierto».

A este respecto, el presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), Luis Pineda, sostiene que el cobro de comisiones por descubierto en cuenta «es ilegal». Pineda también denuncia que las entidades financieras cobren hasta un 6% del valor nominal por la devolución de efectos impagados, porque esta operación «no responde a ningún servicio distinto al de la gestión de cobro encomendada», además de resultar «enormemente perjudicial para el tejido empresarial, especialmente en este momento de crisis» en el que los descubiertos y los impagos se han multiplicado.