Manifa al sol

PABLO MARTÍNEZ ZARRACINA

N oja es uno de esos pequeños pueblos turísticos que viven mirando al sol. En los meses en que éste reina en el cielo, sus calles se ven llenas de animación. Cuando llega el mal tiempo, el pueblo se vacía de un modo decisivo. Menos de tres mil personas viven en Noja durante el invierno. En verano lo hacen más de cincuenta mil. Una gran parte de ellos son vizcaínos que compraron allí una segunda residencia para disfrutar del sosiego y las playas de la vecina costa cántabra.

Ahora a buena parte de esos veraneantes se les ha indigestado la paella al saber que el Ayuntamiento de su pueblo de adopción va a subirles los impuestos de un modo tirando a espectacular: un 34% la contribución y un 90% el agua y las basuras. El Ayuntamiento lo explica amparándose en lo anticuado del valor catastral de los inmuebles de la zona y prometiendo que en 2010 no habrá más subidas. Es un detalle por su parte, no hay duda.

Mientras tanto, muchos vecinos ven en la medida un abuso y un empujón recaudatorio en pleno otoño del ladrillo: un sablazo por la cara. Para más inri, aseguran que los servicios que ofrece el Ayuntamiento son más bien defectuosos. Dos mil de esos vecinos se manifestaron ayer frente a la casa consistorial y hoy planean impedir la salida de unas carrozas que, por lo visto, desfilan esta noche en una suerte de carnaval veraniego. El nivel de cabreo de la población nojeña debe de ser considerable, porque lo que menos le apetece a uno en estas fechas es ponerse reivindicativo y darle al agitprop en lugar de estar en una terraza tomando el solecillo y silbando la canción del verano.

Transformar a un montón de veraneantes en bermudas en una centuria reivindicativa debe apuntarse en el haber del alcalde de Noja. Es todo un mérito. El alcalde, que se llama Jesús Díaz y es popular del PP, está en todo y va a cambiar el periodo de pago de los impuestos de julio a septiembre. Los peor pensados creen que, llegada la hora de apoquinar, el regidor prefiere tener a la mayoría de los contribuyentes lejos del pueblo, de vuelta en sus primeras residencias. Viendo que el señor Díaz lleva ganando las elecciones en Noja desde hace veinte años, parece claro que con los locales se arregla mejor.

Fotos

Vídeos