La depuradora de Galindo eliminará el olor que generan fangos y aguas fecales

Los nuevos filtros biológicos reducirán las emisiones a la atmósfera «prácticamente en un 100%»

JOSÉ DOMÍNGUEZ| BARAKALDO
Instalaciones de Galindo./ E. C./
Instalaciones de Galindo./ E. C.

Las molestias que soportan los vecinos de Barakaldo y Sestao por los malos olores de la depuradora de Galindo disminuirán notablemente antes de 2011. El Consorcio de Aguas ha sacado a concurso público por seis millones de euros un ambicioso proyecto para eliminar las emanaciones que genera el tratamiento de fangos y residuos que entran a la planta con las aguas residuales del Gran Bilbao. El subdirector de proyectos y obras del organismo mancomunado, Patricio Iglesias, garantiza que los trabajos, «que esperamos acometer a partir de febrero», incluirán las últimas novedades, como la instalación de filtros biológicos que conseguirán reducir las emisiones a la atmósfera «prácticamente en un 100%».

El plan de mejora que se va a desarrollar se basará en dos grandes actuaciones. Según un estudio de olfatometría elaborado a petición del Ayuntamiento de Sestao, una de las instalaciones que más hedor produce es el recinto de los contenedores de residuos. En ellos se almacenan los palos, desechos y partículas flotantes que se retiran de las aguas fecales que llegan al complejo. «Estos depósitos están al aire libre y vamos a construir un edificio hermético, en cuyo interior la atmósfera estará controlada», subraya. El aire del pabellón, además, será «desodorizado».

«Durará una década»

Otro de los principales puntos negros de la planta se encuentra en la zona donde se realiza el tratamiento de fangos. Allí se procede a la deshidratación de restos antes de ser convertidos en una ceniza que se reutiliza, sobre todo, para la elaboración de cementos. «El secado de estos lodos genera bastantes olores y, la verdad, el actual sistema de ventilación se ha revelado insuficiente», reconoce el responsable.

Para solucionar este problema, se ampliarán las actuales edificaciones que acogen los hornos y las áreas de tratamiento de fangos. Además, se sustituirá el anterior lavado químico del aire que emanaba de estas instalaciones. «Colocaremos filtros biológicos de última generación que evitarán prácticamente al 100% la salida a la atmósfera de partículas olorosas», garantiza Iglesias.

Este sistema limpieza ambiental conlleva muchas ventajas, asegura. Está compuesto por un material sintético tratado químicamente, «que mejora su rendimiento». De hecho, en lugar de tener que sustituirlo cada dos años, como el actual, «durará una década».

Además, su mejor capacidad de tratamiento del aire permitirá mejorar las condiciones en las que trabajan los operarios: «Meteremos más presión en el aire limpio que circula en el interior para regenerar el ambiente». Por último, este equipo se enterrará en el subsuelo, «para evitar problemas». El proyecto de mejora de las instalaciones para controlar y la eliminar olores tiene un plazo de ejecución de 12 meses, aunque su responsable subrayó que el objetivo del Consorcio es que las actuaciones se pongan en marcha a medida que se vayan finalizando, «y esperamos tener la mayoría a pleno rendimiento antes de finales de 2010».