«Nunca he admirado a Armstrong»

Contador se da un baño de multitudes a su llegada a Madrid y en el homenaje que le rindieron sus vecinos de Pinto

LUIS F. GAGO| COLPISA. MADRID
. Contador saluda a los aficionados durante el recibimiento en Pinto, su localidad natal. / EFE/
. Contador saluda a los aficionados durante el recibimiento en Pinto, su localidad natal. / EFE

Con el maillot amarillo bien seguro en la maleta y la careta en París, Alberto Contador se sinceró a su llegada a Madrid. En la recepción oficial que le ofreció Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad, que le entregó una placa con su nombre y lo definió como «el mejor ciclista del mundo», un Contador visiblemente emocionado contó algo que era un secreto a voces. Que su relación con Lance Armstrong, su compañero en el Astana, «ha sido dura. Pese a ser un grandísimo campeón, nunca le he admirado, ni lo haré». «Le doy la enhorabuena por quedar detrás de mí, tercero. Es lo único que tengo que decir», concluyó irónico.

También dijo que «en este Tour han sido más duros los días en el hotel que en la carrera en sí», ya que «la situación era tensa y delicada, porque la nula relación entre Lance y yo se extendía al resto del 'staff'».

Después se dirigió a Pinto, ese pueblo de 40.000 habitantes que ya es conocido en todos los barrios de París. El recibimiento que se vivió en Barajas, en la sede de la Comunidad de Madrid, se repitió en su pueblo. Con unas camisetas que rezaban «Gracias campeón», centenares de paisanos recibieron con aplausos, cánticos y alguna que otra lágrima al ganador del Tour. Allí estaban para seguir con la fiesta que comenzó el domingo, cuando su ídolo se coronó como mejor ciclista universal.

El griterío no cesó tampoco cuando llegó la recepción en la Real Casa de Correos. Allí habló primero Contador. Y no dejó insatisfecho a casi nadie. «Han sido unos días muy duros. Aunque lo peor lo pasé en el hotel», insistió el dos veces vencedor de la carrera gala. Basó su intervención en referencias a Lance Armstrong. «Me ha decepcionado como persona. No me esperaba que fuera así». Luego, consideró que ya había hablado lo suficiente sobre el norteamericano y se centró en su gente. «Aunque fuera de mi pueblo estaba muy solo, sé que en mi tierra me apoyaban como a uno más», dijo.

Las palabras de Greg Lemond en las que dudó de las «cualidades sobrehumanas del madrileño» son una simple cortina de humo para Contador. «No le hago mucho caso. Ya he vivido de todo, así que no me extraña nada de lo que salga publicado», remarcó.

«Fue una tremenda metedura de pata lo que hicieron los franceses», enfatizó Contador sobre el error de la organización al poner el himno danés en honor del campeón. «Debería haber tenido todo previsto», señaló, ante la alegría y el griterío de sus paisanos.

Gesto de victoria

Preguntado sobre el gesto con el que celebra las victorias, Contador explicó que empezó con el disparo en 2007 «como un guiño a mis amigos», que «significa que la victoria es para ellos».

Sobre la posibilidad de ganar cinco Tour como Miguel Induráin, el corredor madrileño dijo que no se plantea nada ni da importancia a ese hecho. «Quiero disfrutar de la bici y establecer en cada temporada los objetivos», puntualizó el ciclista, a la vez que dijo que con él no empieza una era, sino que «eso tiene que ver más con el paso del tiempo».

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