El Zalla echa a andar sin artilleros

Los encartados regresan al trabajo con la urgencia de encontrar recambio a Pereda y Zarate en la delantera

BORJA GÓMEZ| BARAKALDO
El Zalla precisa de tres o cuatro refuerzos para cerrar la plantilla. / PEDRO URRESTI/
El Zalla precisa de tres o cuatro refuerzos para cerrar la plantilla. / PEDRO URRESTI

El Zalla inicia una nueva etapa. Juan Mari Sañudo afronta su segundo año al frente del banquillo blanquiazul con la misión de conjuntar las piezas de la renovada maquinaria encartada. La revolución en el vestuario puesta en marcha la temporada pasada se ha completado de manera definitiva. De la vieja guardia, sólo Zenekorta, Gauna y Eleder Ibarrola permanecen en este nuevo ciclo, en el que los jóvenes deberán «dar un paso adelante» y «asumir la responsabilidad de tirar del equipo», según el 'míster' de Leioa.

El conjunto zallense volvió ayer a los entrenamientos con los deberes todavía por hacer. La plantilla está compuesta a por tan sólo diecisiete jugadores. La directiva trabaja para cerrar la contratación de otros tres o cuatro refuerzos. Y lo hace con una prioridad absoluta: la punta del ataque. Una demarcación para la que en estos momentos no dispone de ningún efectivo.

La marcha de Iker Zarate y David Pereda ha dejado al cuadro vizcaíno sin delanteros centros. Urko Vera, del Portugalete, y Ricardo Zamora, del Aguilar de Campoo, estaban llamados a ser sus sustitutos. Pero ninguno de ellos defenderá la camiseta del Zalla en este ejercicio. El primero dejó a la junta en la estacada con un acuerdo total apalabrado para marcharse a las filas del Eibar B y el fichaje del segundo tampoco pudo concretarse. De ahí que el órgano de gobierno blanquiazul trabaje ahora contrarreloj para incorporar dos arietes de garantías lo antes posible.

Renovación completa

En la medular, Aitor Pérez, un mediocentro ofensivo de 26 años procedente del San Ignacio, se ha convertido recientemente en el último refuerzo. Sañudo tiene puestos los ojos en otro centrocampista de su agrado, pero cuenta ya con los efectivos necesarios si finalmente no consigue hacerse con sus servicios. Mientras que en la zaga busca un último recambio para completar la remodelación de la línea que más quebraderos de cabeza le produjo el año pasado.

«Hemos tenido que hacer un equipo totalmente nuevo. La pasada campaña hicimos algunos cambios y en ésta hemos terminado de renovar el vestuario por completo. Aún somos pocos. Nos faltan algunos jugadores para completar la plantilla. Esperamos cerrarla esta semana o la que viene. Lo antes posible», desvela el veterano entrenador vizcaíno, cuyo principal objetivo a partir de ahora es «intentar que en poco menos de un mes que todos se adapten y empezar a funcionar como un equipo competitivo».

Juventud sin reservas

El Zalla ha apostado este año sin reservas por la juventud. La inexperiencia de sus futbolistas puede ser el mayor hándicap. Sin embargo, Sañudo se muestra optimista. «Les veo con una ilusión terrible. Confiamos mucho en ellos y esperamos que algunos den un salto de calidad, sobre todo los que debutaron con nosotros el año pasado», señala esperanzado. Los duelos de pretemporada ante rivales de la entidad de Bilbao Athletic, Barakaldo y Eibar a lo largo del mes de agosto serán buenas piedras de toque para medir su potencial.