A la calle por vacaciones

La crisis económica dispara el abandono de animales domésticos hasta un 20%

RUBÉN PRECIADO| VITORIA
Una colaboradora conciencia a una ciudadana sobre los abandonos de animales. / BLANCA CASTILLO/
Una colaboradora conciencia a una ciudadana sobre los abandonos de animales. / BLANCA CASTILLO

Llega el verano, el sol, las vacaciones y, un año más, trágicamente, también los abandonos de animales. Esta práctica, que se repite año tras año, tiende a recrudecerse en fechas estivales. El motivo: la incomodidad que para algunos supone pasar sus vacaciones con la 'carga' de su animal de compañía.

En verano se dan dos circunstancias: la primera, que las adopciones se reducen a la mitad, y la segunda, que se incrementan el doble los abandonos, lo cual sumado a la pésima coyuntura económica arroja una situación preocupante. «Cuando vienen mal dadas siempre lo paga el más débil. Por la crisis económica han aumentado del 8% al 20% los abandonos en España», explica Martín Molinero, fundador de la asociación Protectora de Animales S.O.S. Vitoria.

Este colectivo lleva desde septiembre de 2004 buscándole hogar a los miles de perros que se abandonan en España cada año. Una cifra que lejos de reducirse aumenta, tal y como demuestra el 8% de incremento registrado en 2008, cuando se contabilizaron 109.000 perros que fueron 'arrojados' a la calle. «La gran parte de las adopciones proceden de Alemania y de países del norte de Europa, que están mucho más mentalizados con los derechos de los animales».

Para intentar paliar este mal, hace 17 años las instituciones promulgaron la inserción de un chip de identificación en todos los perros. «Más de la mitad de los que son abandonados no tienen el chip. El problema estriba en el desinterés de la administración. El 90% de las sanciones , desde que se puso en marcha la Ley de Protección de Animales del Gobierno vasco, en junio del 1993, responden a problemas higiénicos causados por los canes. Es una vergüenza, debería haber mucho más control», denuncia Kepa Tamames, miembro de ATEA, la Asociación para un trato ético con los animales.

Preferimos perros «pijos»

Desde que SOS Vitoria se puso en marcha, han conseguido reducir los sacrificios de perros en Vitoria a prácticamente cero. Por otro lado, desde que el Ayuntamiento decidió, hace dos años, cobrar una tarifa por los perros que se recogen en el Centro de Armentia, muchas personas que, otrora, dejaban las camadas, las cuales quitan el hueco a los canes mayores provocando su sacrificio, han dejado de hacerlo. «Desde la asociación promovemos la esterilización animal, es la mejor manera de evitar muchos de los sacrificios», advierte Martín.

Respecto a las adopciones, los vitorianos somos «muy pijos». «Si llega un Bulldog Francés, un Yorkshire o cualquier perro de pedigrí, el primer día tienes más de 25 reservas. Es una pena que se salve un perro de mil euros y uno mestizo no».

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