Sin esperar nada a cambio

Un centenar de mormones de todas las edades dedicó la mañana de ayer de forma desinteresada a limpiar el parque de La Grajera

M. M.| LOGROÑO
Unos cien mormones limpiaron La Grajera. / S. ESPINOSA/
Unos cien mormones limpiaron La Grajera. / S. ESPINOSA

El parque de La Grajera está, desde ayer, mucho más limpio. Y es gracias a la labor desinteresada de un centenar de personas, pertenecientes a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocidos por la sociedad como mormones y cuya comunidad en Logroño alcanza las 240 personas.

El programa 'Manos mormonas que ayudan' lleva a esta congregación a poner su trabajo y su ayuda a disposición de ciudades y municipios de todo el mundo, sin esperar nada a cambio. Es el segundo año que llevan a cabo el proyecto en Logroño, y si el año pasado se dedicaron a retirar piedras del parque del Iregua, en esta ocasión ayudaron a quitar tubos de riego inservibles que obstaculizaban el paso de tractores y el desarrollo de la actividad agraria en esa zona del parque. Todos, niños y mayores, aportaron su granito de arena para realizar esta labor.

El sofocante calor no socavó el ánimo de estas familias que iban cortando los tubos y guardándolos en numerosas bolsas de basura. «Nos ofrecemos al Ayuntamiento porque allí saben qué es lo que hace falta para la ciudad», señala una de las responsables de esta iglesia en España, Quedi García.

Catorce millones

En el mundo hay unos catorce millones de mormones, que practican una vida austera (no beben, no fuman y ayunan con frecuencia). «Queremos servir a Dios por medio del servicio a los demás», afirma Lourdes Eguren, coordinadora en Logroño de esta comunidad, que se reúne los domingos en su capilla (calle Trinidad, 4).

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