Los parados desahuciados por no pagar la hipoteca recibirán un piso de alquiler

El Gobierno vasco mantiene el programa para arrendar a los promotores las viviendas que tienen sin vender

JAVIER MUÑOZ| VITORIA
Pisos de la promoción de Landabarri, en Derio. / JORDI ALEMANY/
Pisos de la promoción de Landabarri, en Derio. / JORDI ALEMANY

Las personas que sean embargadas por el banco porque se han quedado en paro y han dejado de pagar la hipoteca podrán ser realojadas en un piso en alquiler del programa Bizigune, mediante el cual el Gobierno vasco arrienda inmuebles a particulares y los ofrece a inquilinos que nunca abonan una renta superior al 30% de sus ingresos. Así lo anunció ayer el consejero de Vivienda, Obras Públicas y Transportes, Iñaki Arriola, quien informó en el Parlamento de Vitoria sobre las medidas que aplicará su departamento para afrontar la recesión.

Arriola, que respondía a una interpelación de Ezker Batua, también confirmó su intención de captar pisos nuevos que los promotores ahora no pueden vender en el mercado libre (el 'stock' asciende a 15.000 en Euskadi) para incorporarlos al parque de arrendamiento protegido por periodos de cinco años. El Gobierno vasco pagará por cada uno de ellos el alquiler de una vivienda de protección oficial (VPO), que asciende a 450 euros mensuales; pero lo hará de una sola vez y al principio. De este modo, los constructores recibirán por adelantado los 27.000 euros correspondientes a la renta de un lustro, una suma que podría ayudarles a superar sus dificultades financieras.

Tanto esa ayuda económica, como el ofrecimiento de un piso de arrendamiento a los parados afectados por un desahucio, ya habían sido puestas en marcha por el Gobierno de Ibarretxe, sin que hayan llegado a tener mucho relieve. La oferta de captar pisos nuevos no parece haber encontrado eco entre el sector inmobiliario (en enero pasado apenas había atraído unas cuantas decenas de inmuebles). Sin embargo, en ello ha podido influir el hecho de que el equipo del anterior consejero de Vivienda, Javier Madrazo, no llegó a ultimar la normativa.

Respecto a los desempleados que no puedan pagar la hipoteca, Madrazo propuso realojarlos en pisos del programa Bizigune cuando no fuera viable otra alternativa que su equipo había planteado, pero que Iñaki Arriola ha suprimido nada más tomar posesión del cargo: se trataba de recomprar el piso amenazado de embargo, cancelando la hipoteca, pero después de que la entidad financiera renunciara al 20% del crédito pendiente. Si el acreedor no aceptaba tales condiciones, entonces se recurriría al alquiler protegido de Bizigune.

El nuevo consejero de Vivienda ha rechazado la idea de cancelar créditos (también abarcaba a los de VPO, pero sin rebajar el 20%), argumentando que no existía una normativa específica para hacerlo y que nunca estuvo claro cómo se financiaría. No obstante, Iñaki Arriola sí ha dado curso a las 30 solicitudes de recompra que fueron presentadas durante el mandato anterior y ha aprobado 5 expedientes.

«Para no perjudicar»

En su comparecencia de ayer, el consejero socialista explicó que la decisión de tramitar las demandas presentadas se adoptó para «no perjudicar a nadie». No negó que las 'medidas anticrisis' de su predecesor fueran «bienintencionadas», pero aseguró que la idea de cancelar hipotecas le parecía una «absoluta irresponsabilidad» y acusó a Javier Madrazo de haberla concebido para realizar «una operación de imagen» antes de las elecciones autonómicas. «Compra no, alquiler transitorio, sí», remachó Arriola.

El parlamentario de EB, Mikel Arana, criticó que el arrendamiento se utilizara con fines «asistenciales» y preguntó que pasará dentro de cinco años con los parados realojados en alquiler (los dueños de los pisos de Bizigune los ceden por ese periodo de tiempo). «Vamos a ser sensatos y serios en este asunto -respondió el consejero Arriola-. Tendremos que dar respuesta a las personas que se quedan sin empleo, pero espero que dentro de cinco años la coyuntura haya variado a favor para no tener que hacer frente a esas situaciones».

El titular de Vivienda destacó que al alquiler de Bizigune no sólo podrán acogerse ahora los desempleados que procedan de un expediente de regulación, sino cualquier parado «sobrevenido». Los ingresos del beneficiario no podrán superar el límite del alquiler social, que se ha elevado de 22.000 a 25.000 euros.