Sopelana se queda sin su Banda

La crisis económica lleva al Ayuntamiento a romper su relación contractual con la formación musical

EVA MOLANO| SOPELANA
Componentes de la Banda posan con sus instrumentos. /PEDRO URRESTI/
Componentes de la Banda posan con sus instrumentos. /PEDRO URRESTI

La banda de Sopelana Uribe-Bazterra se disuelve. La más joven de Euskadi se compone de 40 músicos profesionales con una media de edad de 25 años. A pesar de ensayar sólo dos horas semanales, la crítica la ha clasificado como la tercera mejor de Euskadi por su calidad artística, junto a las de Bilbao y Barakaldo. Su relación contractual con el Ayuntamiento ha finalizado a mediados de junio.

El Consistorio explica que no ha renovado la relación con la sociedad que gestiona la Banda por falta de presupuesto. «Ninguna partida avala la prórroga del contrato», explicó el alcalde, Imanol Garai, que no descartó recuperar la relación con la Banda «cuando vengan tiempos mejores. Hasta entonces, toca apretarse el cinturón y contratar actos más baratos».

Creadores del 'Sopelanako Ereserkia', un himno dedicado a Sopelana con letra del poeta local Ismael Etxebarria, la B.U.B nació en mayo del año 2000, a instancias del departamento de Cultura local, a quien debe su nombre, y que estaba dirigido entonces por el alcalde.

Se sustentó mediante subvenciones municipales, hasta el año 2005. En 2006, la B.U.B. firmó un contrato con el Consistorio por un año y en 2007, ganó un concurso público de 24 meses de duración, por el cual obtenía 45.000 euros anuales a cambio de un local para ensayar y amenizar algunos eventos en la localidad.

La Banda también tenía libertad para tocar en otras localidades, pero «sólo daba para pagar a los músicos», ya que con el presupuesto consignado «ganaban a 10 euros la hora el ensayo», se queja la directora, Begoña Hervás.

Actualmente, 6 de sus miembros son vecinos de la localidad. «En Sopelana no hay músicos profesionales y los que hay están en la banda», explica. Los miembros de Uribe Bazterra son integrantes de importantes bandas de arraigada tradición como la Banda Municipal de Barakaldo, Portugalete, Erandio, Llodio y Castro, la Orquesta de Leioa o diversas agrupaciones camerísticas, y otros están en período de formación, en calidad de educandos.

Hervás se ha quejado del trato recibido por el Ayuntamiento y cree que la prórroga «se podía haber negociado o, en su defecto, habérnosla comunicado antes». En su opinión, la decisión responde a que no hay un local municipal para la Banda, pese a que «nos prometieron trasladarnos al edificio de la plaza Jauregizar, sede para los talleres y para la banda de txistus».

Actuaciones canceladas

Desde junio de 2008, la formación musical ha ensayado en el Aula de Cultura de Kurtzio, en obras, ya que la antigua Aula de Cultura se remodeló para albergar la A.P.A. «Hemos estado un año entre polvo, restos de obra y arañas y bichos. El aula estaba completamente vacía por lo que el archivo de partituras, instrumentos y demás material permanecía indefinidamente en el suelo. Tenía que dirigir desde el pasillo de acceso, quedando fuera de la vista de la mitad de la Banda. Tuvimos que comprar estufas y sillas con nuestro dinero, antes de trasladarnos a otra aula en el mismo edificio», se queja.

El Consistorio les ha ofrecido contratarles para actuaciones puntuales, pero la directora se ha negado. «No es honrado ni profesional cobrar por actuar sin haber ensayado, y sin tener local para hacerlo», zanja la directora. «Se han cargado de un plumazo una agrupación de gran nivel musical con un potencial humano excepcional y ejemplarizante, porque nos hemos quedado sin locales ni instrumentos. Hemos tenido que cancelar 10 actuaciones que teníamos contratadas desde hace meses», se lamenta.

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