La Policía sospecha que ETA usó su explosivo más potente

Los primeros análisis indican que los terroristas emplearon amonitol

O. B. DE O.| BILBAO

La Policía sospecha que ETA empleó su explosivo más potente en el atentado contra el policía nacional Eduardo Puelles. Según los primeros exámenes, pendientes aún de una confirmación definitiva, los terroristas emplearon amonitol, un explosivo de fabricación casera que la banda elabora a partir de material robado en Francia.

El componente clave de esta sustancia es el nitrometano, un combustible empleado para alimentar los aviones de aeromodelismo. La banda se hizo con 2.000 litros de este líquido en el asalto a una empresa francesa cometido en octubre de 2007. Su función es reforzar la capacidad destructora que ya de por sí tienen otros materiales que la organización terrorista fabrica en sus laboratorios, como el amonal o la cloratita.

El comando Vizcaya ha utilizado en numerosas ocasiones este producto. La más reciente fue en la Nochevieja de 2008, cuando los etarras colocaron una bomba de cien kilos junto a la sede de EITB, en Bilbao. La detonación no causó heridos, pero sí numerosos daños materiales. Uno de los vehículos utilizados en el atentado fue robado precisamente en Arrigorriaga, el pueblo donde fue asesinado Eduardo Puelles.

Las hipótesis policiales centran sus sospechas en el comando Vizcaya, un grupo que ha sobrevivido a los últimos golpes policiales, como el asestado en julio de 2008, cuando se arrestó a la mitad de la célula en una operación de la Guardia Civil. Este talde ha sido el encargado de mantener, prácticamente en solitario, la actividad de la banda mientras el resto de comandos eran desmantelados e incluso la propia cúpula terroristas caía bajo arresto una y otra vez.

Antiguos colaboradores

Las fuerzas de seguridad creen que este comando mantiene una infraestructura antigua en Vizcaya, anterior incluso a que, en 2007, el entonces dirigente de la banda Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', ordenara a los 'liberados' -a sueldo de la organización- Arkaitz Goikoetxea y a Jurdan Martutegi que cruzaran la frontera para hacerse cargo de la célula. Los expertos antiterroristas sospechan que antiguos colaboradores de anteriores comandos siguen prestando servicios a los responsables del grupo.

Pese a todo, las fuerzas de seguridad creen que la banda ya no dispone de la operatividad del pasado y recuerdan que algunos de los huidos del anterior 'Vizcaya' tardaron medio año en encontrar la forma de huir a Francia. Y, al hacerlo, fueron arrestados.