Una multitud muestra en Bilbao su repulsa a ETA por el asesinato del policía nacional Eduardo Puelles

Una pancarta con el lema 'Por la libertad-Askatasuna, ETA No' portada por familiares de Puelles y de otras víctimas del terrorismo ha encabezado la marcha

AGENCIAS |BILBAO

Decenas de miles de personas, alrededor de 25.000, según la Policía Municipal, se han manifestado esta tarde en Bilbao bajo el lema 'Por la libertad. ETA no. Askatasuna", en repulsa por el asesinato del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles García, ayer en Arrigorriaga.

La marcha recorrió la Gran Vía bilbaína, desde la plaza del Sagrado Corazón hasta el Ayuntamiento, donde el lehendakari, Patxi López, y la viuda del inspector asesinado, Paqui Hernández, tomaron la palabra para decirle a ETA que "que vamos a seguir ocupando las calles y las plazas de Euskadi".

La manifestación arrancó alrededor de las seis de la tarde tras una pancarta en la que podía leerse "Por la libertad. ETA no- Askatasuna. ETA ez", portada por víctimas del terrorismo. Entre ellas se encontraban los dos hijos del agente asesinado ayer, así como sus hermanos.

En primera línea de la marcha se situaron, igualmente, hijos y viudas de víctimas de ETA, como los hijos del empresario Inaxio Uria o la hija del guardia civil Juvenal Villafañe, y las viudas de José María Pedrosa, Isaías Carrasco, José María Korta, José María Aguirre y Manuel Fuentes Pedreira. Junto a ellos, también se colocaron la directora de la Oficina de Atención a Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, Maixabel Lasa, así como agentes de paisano en representación de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Ertzaintza.

Silencio sólo roto por aplausos

Tras ellos, se situó una segunda línea en la que marcharon el lehendakari, Patxi López, y su Ejecutivo, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, el presidente del Senado, Javier Rojo, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, y los tres diputados generales vascos: José Luis Bilbao (Vizcaya), Xabier Agirre (Alava) y Markel Olano (Guipúzcoa), entre otros representantes institucionales.

En la marcha tomaron también parte representantes de los partidos políticos como el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, el del PP vasco, Antonio Basagoiti, el coordinador general de EB, Mikel Arana, así como la dirigente 'popular' Ana Mato, o la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín.

La marcha echó a andar alrededor de las seis de la tarde en silencio, aunque éste se ha visto continuamente roto por los aplausos de los ciudadanos anónimos que esperaban en las aceras de la Gran Vía al paso de la cabecera para ir incorporándose a la manifestación. Numerosos asistentes portaban carteles con las banderas vasca y española en los que podían leerse congisnas en favor de la paz, la libertad y la unidad y en contra de ETA.

Tras una hora exacta, la marcha llegó al Ayuntamiento de Bilbao, donde el lehendakari, Patxi López, tomó la palabra para recordarle a ETA que "este país se construirá sobre la memoria de las víctimas y no la de sus verdugos". Asimismo, la viuda de Eduardo Puelles, Paqui Hernández, que se sumó a los actos al final de la marcha, tomó el micrófono y en un tono desgarrador le recordó a ETA que "nada más" ha conseguido dejar dos huérfanos y una viuda porque "hay mucha gente como mi marido y no van a poder con ellos".