Bruselas impone los ajustes a las entidades que reciban ayudas

El subgobernador del Banco de España califica de «excesiva» la red de oficinas financieras

G. ANTÓN| COLPISA SANTANDER
Javier Aríztegui y Fernando Restoy, ayer en Santander./ EFE/
Javier Aríztegui y Fernando Restoy, ayer en Santander./ EFE

El subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, recordó ayer que, según determina la legislación de la Unión Europea, las entidades financieras que reciban ayudas de las arcas públicas deberán afrontar ajustes y reestructuraciones. Asimismo, Aríztegui calificó de «excesiva» la red de oficinas de la entidades bancarias en España.

El subgobernador, que clausuró un curso sobre perspectivas económicas organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie) y el BBVA en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, fue tajante en esta cuestión: «si hay capital público debe ser sobre la base de una reestructuración y una reorganización». Éstas -dijo Aríztegui- se pueden hacer «mediante ajustes en su red comercial, en personal, en tamaño o en potencia», si bien evitó pronunciarse sobre la posibilidad de fusiones.

El alto ejecutivo del Banco de España reconoció que el negocio financiero en el país se ha desacelerado «de forma evidente» y por eso es preciso revisar la expansión que acometieron en el pasado, basada en «criterios optimistas», puesto que en la coyuntura actual «probablemente la red de oficinas sea excesiva».

En cualquier caso, Aríztegui no quiso hablar de una cifra de oficinas para todo el sistema y señaló que se debe revisar entidad por entidad «observando sus costes y sus redes para así evaluar cuál es la necesidad» de cada una.

Revisión de provisiones

Por otra parte, el subgobernador señaló que el Banco de España está ahora revisando el sistema de provisiones bancarias, aunque todavía no se ha llegado a una conclusión clara ya que reconoció que es «difícil de calcular» el valor real de los activos sobre los que luego exigir provisiones. «En algunos casos nos hemos quedado cortos y en otros nos hemos pasado», admitió Aríztegui, quien señaló que se hará un ajuste cuyo resultado final será «conservador y prudente», en línea con la política del Banco de España.