El Gobierno vasco patina al hacer las cuentas del Guggenheim

La portavoz confunde la partida ordinaria para comprar obras con otra destinada a cubrir el fiasco de las divisas

JON FERNÁNDEZ| BILBAO
La gestión económica del Guggenheim vuelve a enfrentar a jeltzales y socialistas, ahora en el Gobierno. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ/
La gestión económica del Guggenheim vuelve a enfrentar a jeltzales y socialistas, ahora en el Gobierno. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Ser los dos principales socios del Guggenheim no parece suficiente para que el Gobierno vasco y la Diputación de Vizcaya se entiendan en la gestión de más importante museo del País Vasco. Al desencuentro ya conocido entre ambas partes sobre el proyecto foral de abrir un segundo recinto en Urdaibai se sumó ayer una nueva disputa a raíz de un patinazo de Idoia Mendia. La portavoz del Ejecutivo autónomo interpretó en una comparecencia pú blica que la aportación anual de seis millones de euros -tres por cada institución- a la sociedad Tenedora para comprar obras de arte -el Gabinete de Patxi López aprobó ayer la partida que le corresponde- era en realidad una ampliación de capital destinada a «tapar el 'agujero' financiero» originado por la ruinosa adquisición de divisas por parte de los gestores de la pinacoteca. El Gobierno del PSE se vio obligado a rectificar a media tarde a través de una nota aclaratoria.

En medio de un enfado mayúsculo, la Diputación aclaró que sólo se trataba de la habitual ampliación de capital que realizan a partes iguales ambas administraciones desde 1996 para financiar la adquisición de obras. La diputada vizcaína de Cultura, Josune Ariztondo, confesaba a EL CORREO su malestar con la portavoz socialista. La dirigente del PNV dijo «entender» que un Ejecutivo recién formado desconozca todos los entresijos, pero lamentó que «se haya confundido» a la ciudadanía en un asunto tan delicado. «En ningún caso tiene algo que ver con el tema de las divisas. Para que la ignorancia se vuelva sabiduría debe ser prudente, nunca atrevida», censuró.

El encontronazo tuvo su origen en las palabras de Mendia en la rueda de prensa posterior al Consejo en el que el Gobierno socialista aprobó su primera decisión vinculada al Guggenheim: la ampliación de capital de la Tenedora. En una comparecencia a la que no acudió ningún representante del Departamento de Cultura, la portavoz oficial aseguró que la iniciativa pretendía acabar con el déficit de «7,5 millones de euros» -6 más los intereses- que a su juicio se generó por el fiasco en la compra de dólares entre 2002 y 2005. «Esto significa el reconocimiento oficial de algo que el anterior equipo de gobierno -en referencia al tripartito de Ibarretxe- negó siempre: la existencia de un 'agujero' patrimonial originado por aquella operación», declaró la consejera de Justicia.

Mendia fue más allá. Sin llegar a citarlo, acusó a director general del museo, Juan Ignacio Vidarte, de hacer maniobras contables para 'esconder' la verdadera dimensión de la ruinosa operación. «Se han ido comprando las obras de arte de un año anterior contra el capital del año siguiente; era un déficit que se iba arrastrando y era necesario taparlo de alguna manera para mantener el ritmo de compras», argumentó. Más tarde, el propio Gobierno vasco aclaró en un comunicado que, en base a su criterio, esas deudas obligarán «a afrontar el saneamiento» de la sociedad Tenedora del Guggenheim. Es decir, insinuó que habrá que inyectar un dinero extra en el futuro para resarcir las pérdidas.

Nueva ampliación de capital

La última ampliación de capital fue aprobada por la junta general el pasado 16 de marzo, cuando el PSE aún no había asumido las riendas de la Administración autonómica y el PNV estaba al frente de ambas instituciones. El Consejo de Gobierno ratificó ayer aquella decisión. La renovación de esta partida está contemplada en un acuerdo cuatrienial para comprar obras de arte, un pacto suscrito tras crear un fondo de 50 millones de dólares en los primeros cuatro años de funcionamiento del museo. «La última cifra no es extraordinaria, se ha mantenido estable en los últimos años», insistió la Diputación. La fórmula se ha utilizo en los últimos 13 ejercicios.